Las Provincias

¿DÓNDE QUEREMOS LLEGAR?

Evidentemente, la resignación nos hace ser mucho menos exigentes. Deseamos, y hasta exigimos que el equipo esté arriba, lo más arriba posible. La Champions no estaría mal, aunque sí sólo fuera la Europa League, pues tampoco. Tal y como es el equipo y cómo son los jugadores, ¿dónde queremos llegar? Vivimos el presente, y el resultado, como para la mayoría, condiciona nuestra manera de ver las cosas. Son reflexiones habituales, ya no sólo entre aficionados, sino también entre periodistas.

Victoria necesaria, importantísima. Comenzar así una nueva etapa, prolonga la tranquilidad. Circunstancia ésta que viene francamente bien para seguir trabajando con el grupo, asentar mecanismos e ideas, y planificar con sosiego lo que está por venir, que no es moco de pavo, FC Barcelona en Mestalla, y Deportivo y Celta a domicilio.

Pero, ¿os habéis fijado en lo que pasó este fin de semana, en esta octava jornada? Ganó el Sevilla, el Athletic Club de Bilbao y el Villarreal. Pero es que los de más arriba, los que compiten por la liga marcaron cuatro, seis y siete goles para derrotar y humillar a sus rivales. Y con lo que le vimos ayer al Valencia no nos da señores. Estamos muy contentos, tres puntos que deberían allanar el camino. Pero a seis del sexto puesto y con lo que nos viene.

Aunque las diferencias no son lo importante, lo que de verdad tiene valor son las sensaciones. Dos goles de Mario Suárez, el segundo tras una jugada a balón parado, y ante el Sporting de Gijón, nos alegra el día, pero no aminora ni lo más mínimo la preocupación que siento por el devenir del equipo.

Y no por estar abajo, si no por la dificultad que se vislumbra para llegar arriba. Donde debemos estar, y donde deberíamos exigir estar si no fuese por la resignación, antes mencionada, que nos invade, que nos impregna.

Un Sporting de Gijón que llevaba cuatro derrotas seguidas, que casi evita que lográsemos la victoria en el Molinón.

Y del partido, casi supuso un contratiempo marcar tan rápido. Metidos atrás, a merced de un Sporting inoperante en ataque, con tremendas carencias ofensivas, como por otro lado es normal, y sin posibilidad de sentencia. Más del sesenta por ciento de posesión de los asturianos, y escasísimas oportunidades en área del controvertido Cuéllar.

Y una segunda parte en la que los locales se sentían más cómodos con el tipo de partido que se estaba dando, muy abierto, loco y con mucho ritmo. Hasta que llegó el segundo gol del Valencia, y ahí si pareció el encuentro finiquitado. El Valencia sí supo jugar esos últimos quince minutos tras el gol de Suárez. Necesitamos mucho más. Es el primer partido de la era Prandelli, lo entiendo. Para mí, fue una continuación de la etapa de Voro, con doble pivote en medio campo, doble lateral en banda derecha, y repliegue intensivo. Y eso también, Rodrigo de nuevo en punta. Munir ha pasado de reserva en el FC Barcelona a reserva en el Valencia. Algo que seguro él estará pensando.

Paciencia y a seguir trabajando. Como se dice, desde la victoria es más fácil. Pero yo espero mucho más, sinceramente.