Las Provincias

Curiosas paradojas

Una: En tiempos lejanos nos preocupaba mucho cuando se producía un alza en el precio del petróleo, lo que determinaba que se produjera una inflación galopante. Ahora resulta que el mal de la economía radica en que el precio del preciado líquido esté por los suelos.

Dos: Hablaba de inflación, o sea, que todo subiera y el valor de nuestra antigua peseta fuera cada vez menor. Pues bien, resulta que ahora estamos temblando cuando el índice de precios de consumo, más conocido por IPC, baja y se pone en negativos. Nos asustamos ante la deflación.

Tres: La potencia de un Estado dependía en gran parte del alto valor de su moneda. Pero lo que ahora pasa es que lo conveniente es que la moneda se devalúe porque esto facilita las exportaciones.

Cuatro: La ceremonia cuasi-litúrgica de las elecciones y el mágico hecho de depositar en la urna la papeleta siempre regocijaba a los creyentes demócratas.

Sin embargo en el día de hoy se considera horrible que se tengan que repetir o 'tripetir' o seguir hasta el infinito tan bienaventurado rito hasta que el público (perdón, los ciudadanos y ciudadanas) dejen de equivocarse y posibiliten que Pedro Sánchez sea presidente que por lo visto es de lo que se trataba. Vivir para ver.