Las Provincias

Lo de Bob Dylan

Tú qué opinas, estás a favor o en contra? Es la cuestión del momento. Lo del premio Nobel de Literatura concedido a Bob Dylan. Y a partir de ahí un sinfín de disquisiciones.

Choca, claro que sí. ¿El Nobel a un cantante? Bueno, es que en esencia es un poeta, explican; muchas de sus letras son poesía. Y ahí, pues a ver, unos están por la labor y otros no, o lo ven excesivo. Algunos, en su afán de encumbrar al ídolo de décadas, hablan de los muchos merecimientos del 'músico', a lo que se debe puntualizar que el Nobel es de literatura, no de música. Pero vale, aceptemos que sí. Incluso a muchos que votarían a favor, por lo que les representa Dylan y lo que les moviliza, se les plantean dudas porque creerían en principio que lo de un Nobel sería otra cosa, para literatos muy ceñudos y eruditos, con trayectorias muy serias y disciplinadas. O sea, que celebran lo de Dylan, están orgullosos, pero..., qué sé yo.

Ahí preguntan algunos: A ver, ¿a cuántos Nobel de los últimos lustros recuerdas, y de cuántos has leído algo, salvo Vargas Llosas? Y también es cierto. Te anuncian cada año que lo ha ganado un poeta chino que estuvo años en la cárcel y a nadie se le ocurre cuestionarlo. O a un novelista musulmán que nunca pudo salir de su tierra y apenas se le tradujo fuera, y piensas: pues su mérito tendrá, qué caray, si no, no se lo darían. O a una autora negra norteamericana, y piensas, pues claro, porque será muy buena, aunque no hayamos oído hablar nunca de ella hasta ahora.

¿Por qué se cuestiona, entonces, lo de Dylan? Seguramente se ha puesto más en tela de juicio que muchos premios Nobel de la Paz de dudoso mérito real para el caso. Recuerden que se lo dieron a Obama nada más empezar, y no ha cerrado Guantánamo. Y ahora se lo han dado a Santos días después de perder el referéndum pacificador de Colombia. Como mucho más sonado fue, por ejemplo, el de Kissinger. Y tantos otros.

Si comparamos todo ello, ¿no vemos más merecimientos en Dylan? ¿No es también un buen gesto de apertura del concepto literario? ¿Por qué no ampliar la idea con lo que es una larga y fecunda trayectoria cultural? Algunos abogan ya porque podría merecer el Nobel también Sabina, y por supuesto Serrat. ¿Y por qué no?

Quizás lo que nos ocurre es que tenemos demasiado mitificada la idea de lo que suponemos que es un Nobel, que, al fin y al cabo, no es más que un premio, muy bien dotado y de los más prestigiosos, que lo otorga un jurado; personas concretas que tienen sus ideas y criterios del momento.

Tendemos a pensar que un Nobel es, por definición, un gran sabio capaz de conocer lo indecible, y seguramente es así en parcelas muy limitadas de su especialidad, nada más, y nos decepcionaría en otros aspectos. Pero a nadie se le ocurrirá decir si ve más o menos apropiada la elección en Química o Medicina. Al fin y al cabo, a Bob Dylan también le dieron el Príncipe de Asturias y todos aplaudieron, aunque no vino ni a recogerlo.