Las Provincias

Las dudas sobre Bankia

Unos correos internos del Banco de España revelan que la inspección había prevenido de los riesgos de la salida a Bolsa de Bankia para contribuyentes y accionistas si se mantenía el diseño de separar el banco malo y dejarlo en la matriz BFA, para sacar al parqué los activos mejores. Según el inspector José Antonio Casaus, esa fórmula sería el primer paso para la nacionalización de pérdidas, como finalmente ha ocurrido (22.424 millones de euros ha tenido que poner el Estado para cubrir el agujero de la entidad resultante de la fusión de siete cajas de ahorro). El inspector encargado proponía que la enajenación se hubiera hecho como un banco único, lo que no hubiera provocado pérdidas, siempre que se encontrara un gran banco, preferiblemente extranjero, dispuesto a hacerse con la entidad. Con toda evidencia, esta opinión técnica, que extrañamente había sido hurtada al juez ya que el Banco de España no envió los cuatro correos ahora reclamados, fue mucho más clarividente que la que finalmente se impuso. Lo cual abre otro interrogante: el de cuál ha de ser el papel de los expertos en las crisis económicas y financieras, una vez constatado que en el Banco de España no se impusieron en aquella ocasión las opiniones técnicas, que podrían haber ahorrado mucho dinero a contribuyentes y accionistas.