Las Provincias

Mejor votar

Después de casi un año sin Gobierno y de dos elecciones generales quizás es mejor votar por tercera vez que alcanzar una investidura frágil y gestionar un país ingobernable. Para acabar con la parálisis política eran necesarias algunas dimisiones y ahora que ya se han producido es posible que una nueva cita electoral pudiera clarificar la situación. Lo que hemos pagado durante los últimos meses es el precio de la desorientación ideológica y del sectarismo político del PSOE que nació con Zapatero y culminó con Pedro Sánchez. Eso y también la corrupción insoportable que ha afectado a los dos partidos principales del antiguo bipartidismo español.

Una cosa es que los pactos sean necesarios en el futuro y otra bien distinta que después de un año perdido tengamos encima una legislatura inútil en la que no puedan tomarse decisiones de calado. Y por si alguien lo ha olvidado todavía quedan muchos años de reformas y sacrificios para asegurar con rotundidad que hemos salido de la crisis. Sin nuevas medidas estaríamos tan solo ante un simple rebote del gato muerto que daría paso a otra crisis política y económica aún peor. El 2017 será decisivo y el Ejecutivo debería tener la fuerza suficiente para seguir ajustando el déficit sin dañar la recuperación económica. Para el PSOE también sería más conveniente una travesía tranquila en la oposición que un periodo continuado de sobresaltos que ponga a prueba sus contradicciones ideológicas. Podemos perder un año pero lo que no nos podemos permitir es cuatro años más de titubeos y discusiones bizantinas mientras la recuperación económica está cogida con alfileres y el desafío independentista sigue su curso. No es una cuestión de ventajismo político del PP sino de responsabilidad.