Las Provincias

TOMA MORENO

Una vez entrevisté a José Luis Moreno en su casoplón de Boadilla del Monte. Abría la puerta el mayordomo y te hacía pasar por un sinfín de dependencias hasta aguardar en una salita con estanterías repletas de películas, enciclopedias viejunas y fotos de unos chavales haciendo la primera comunión (¿sus sobrinos?). Era una mansión digna de 'Falcon Crest', con quince personas en el servicio, pero a la vez tenía un aire hogareño demodé. Moreno recibía afable y expansivo, en chándal y armado con dos móviles, con esa inquietante sonrisa de ventrílocuo. «Los muñecos están aquí siempre conmigo, pegaditos», amenazaba. Fue todo un caballero y el único entrevistado que me ha puesto un coche con chófer para regresar al aeropuerto, un BMW digno de un jefe de estado. A alguna compañera que le ha hecho un reportaje se lo ha agradecido después con un ramo de flores.

Ese trato exquisito con los periodistas contrasta con la imagen de tirano que cíclicamente salta a los medios. Marisa Porcel y Pepe Ruiz, los entrañables Pepa y Avelino de 'Escenas de matrimonio', aguantaron con él catorce años hasta que dieron un portazo tras calificar las grabaciones de la serie como «un matadero». Moreno tan pronto es noticia por amenazar a Sandra Barneda con cortarle el cuello, como por dejar morir de inanición a sus perros. O por enfrentarse a unos cacos que penetran en su jardín. Después vienen los desmentidos y las aclaraciones. Como que los canes no es que estén malnutridos, es que tienen leismaniosis.

Uno empieza a sospechar que el padre de Monchito proporciona carnaza a los medios con el mismo talante fabulador con el que se ha fabricado un currículo de cirujano y cantante de ópera. «Lamentamos haber invitado a José Luis Moreno a uno de nuestros programas. La violencia y las amenazas son inadmisibles», denunció Tele 5. El mismo canal que ha vuelto a contratar al empresario por octavo año consecutivo para que les haga las habituales galas de Nochebuena y Nochevieja. «Ponedme a parir, que yo sigo haciendo caja», podría carcajearse Rockefeller.