Las Provincias

¡Qué cansinos!

Anaïs Menguzzato regresó al Ayuntamiento de Valencia el 5 de septiembre, hace poco más de un mes, como concejal de Protección Ciudadana tras su paso como directora general de la Mujer en la Generalitat. Desde entonces, apenas hemos sabido de sus quehaceres, que seguro han sido muchos, hasta que se ha topado con el primer obstáculo: la sala del 092, donde los agentes comprueban antecedentes, acceden a armerías o visualizan cámaras de tráfico, entre otros muchos cometidos, no ha funcionado durante todo el fin de semana del 9 de octubre. Los agentes lo han padecido y los ciudadanos afectados, también. Los demás nos hemos enterado, como de tantas otras cosas durante estos últimos años, gracias a la oposición. En este caso el PP. Cosas que ocurren, cierto. No es la primera vez que se avería, aunque entre unas horas y todo un fin de semana hay un trecho considerable. Pero sería preferible que no ocurriera sobre todo tras saber la causa por la que no pudo repararse en el menor tiempo posible: no existe un contrato de mantenimiento. Así de simple y así de fuerte.

Y Menguzzato lo sabe. De ahí su reacción tan esperpéntica como cansina. Sí, cansina. Porque no se puede seguir quince meses después responsabilizando de lo divino y lo humano a la herencia recibida. Como se responsabilizó de los recortes de la etapa anterior a la desatención que sufrió un anciano en la residencia pública de Carlet tras encontrarlo los trabajadores tendido en el suelo con las piernas atadas. Ni de los incendios provocados por inconscientes que tiran colillas en el monte a la eliminación de brigadas forestales. Ya no. Quince meses es tiempo más que suficiente para que los responsables actuales del Centro Integral de Seguridad y Emergencias (CISE), inaugurado en 2012, se hubieran tomado la molestia, usted desde septiembre y su antecesora en el cargo antes, de revisar las condiciones en las que trabaja el 092. Si lo han hecho, que seguro, ¿de verdad no se han enterado que no había contrato de mantenimiento para afrontar posibles incidencias? Y si lo sabían, me pregunto a qué se han dedicado ustedes entonces.

Pero además de cansina su reacción, la suya y la de cuantos siguen viviendo de la política del retrovisor, también ha sido esperpéntico saber que hasta 2017 no se incluirá en el presupuesto municipal una partida para asistencia técnica. ¿Y qué piensan hacer hacer si vuelve a fallar en los tres meses que quedan para que acabe el año? ¿Volver a culpar a quienes inauguraron las instalaciones? Paseaba ayer por el centro de Valencia, repleto de turistas, y me encontré cerradas las puertas de los recién abiertos al público Baños del Almirante. Pero lo tengo claro. La culpa la tiene el que dejó hechos los horarios tras ser declarados Monumento Histórico Artístico Nacional en 1944.