Las Provincias

El tocino y la velocidad

Dª Marisa de Simón, de IU, ha dicho que los que defendemos la vida «somos gente que confundimos el tocino con la velocidad». Hace años que las abortistas ya no dicen aquello de «mi cuerpo es mío y hago con él lo que quiero», y es que la ciencia descubrió sin ninguna duda que 'eso' que crece en el interior de una mujer es un ser humano, es otra vida. Por tanto, hay que concluir que un aborto provocado es un asesinato.

Desconozco la velocidad a que funcionan los cerebros de los abortistas, pero intuyo que su nivel de dignidad está por debajo del que disfruta el animal del que se saca el tocino.