Las Provincias

RIJOSOS CÉLEBRES

El verbo avasallador, tonitruante, peligroso y simplón de Trump me recuerda al de nuestro Jesús Gil. Mensajes sencillos, falsos y contundentes que son la trampa populista de nuestros días. Apelar a las emociones primitivas seduce a esos votantes de mente estrecha, fatigada. Mal lo vamos a tener los hispanos con Trump, aunque a veces no necesitamos a esos enemigos pues con algunos compatriotas que cacarean sobre el presunto genocidio cometido hace cinco siglos ya nos sobra y nos basta. En fin. Ya sabíamos que Trump es un tipo de pensamiento rijoso. No hay más que verlo. Ahora bien, no deja de sorprenderme la artillería que descargan contra él. Le otorgan un carácter único en las zonas lascivas y esto no sólo es injusto, sino que alimenta a sus fans. ¿Acaso Kennedy era un casto varón? No, el intocable santurrón J.F.K yacía casi todas las noches con la amiguita de turno y llegó a compartir una novia, la preciosa Judith Campbell, con el legendario y sanguinario jefe mafioso Sam Giancana. Pero nadie osa mancillar la memoria de Jack 'Mata de Pelo' Kennedy. Era guapo, carismático y millonario, por eso se le perdona su doble vida y su triple moral. Trump, en cambio, es un patán. A por él. Los rincones oscuros de Bill Cinton superan las palabras de taberna de Trump, pero Bill, tío Bill, era un hombre simpático y, además, detalle irresistible, tocaba el saxo. Qué bueno, chico. Y, si miramos hacia nuestro ombligo, hace unas semanas ventilaron unas frases de Pablo Iglesias donde este confesaba que le encantaría azotar a una conocida presentadora de televisión hasta que esta sangrase. ¿Estalló el escándalo ante esa muestra de sadomachismo? En absoluto, excusaron al Coletas porque se trataba de una conversación cachondona, tú ya sabes, hombre, entre amigotes. Como la Trump hace 11 años. Exactamente igual.