Las Provincias

El mástil

Un amigo me riñe por escribir tanto de mujeres. Dile a Tolstoi que no escriba de rusos. De pronto te cae un mástil encima. El de la Reial Senyera de Valencia. Hay que restaurarla y la concejal de Cultura planteó hacer una réplica más ligera para que las mujeres puedan llevarla. A una diputada de otro partido le parece una ofensa machista. «Tras años de lucha. por la igualdad. es insultante que se pueda pensar que las mujeres no podemos portar la Senyera porque tiene un peso que supera los 18 kilos». Amárrame los pavos. La procesión del 9 de octubre dura dos horas. Los hombres y las mujeres no son iguales. Vaya, yo tampoco soy la Sansona del siglo XX que salía en el No-Do. Ni Lydia Valentín. La diputada, que ha cargado los 18 kilos, ha pedido a la concejal que rectifique sus palabras, que si se aligera sea para hombres y mujeres. El feminismo occidental, tan bien alimentado como poco azotado, es tan fácil de ofender como de contentar.