Las Provincias

Educación y redes sociales

Los datos son evidentes y no dejan lugar a dudas: un porcentaje muy alto de menores y de adolescentes tienen teléfono móvil. Otro dato: muchos de esos menores están enganchados a las redes sociales. Y desde hace no mucho tiempo los expertos insisten tanto en la influencia de estas redes en los menores y adolescentes como en sus evidentes peligros por su mal uso. Y qué decir tiene que los expertos inciden en la necesidad de la intervención de los padres para controlar su uso.

Es derecho primario y esencial de los padres la educación de sus hijos. Un derecho irrenunciable. Pero también es un deber para los padres la educación de sus hijos. Es decir, deben esforzarse -y estamos ante algo muy importante y esencial- en educar y formar a sus hijos para su futuro, para ese día en que serán independientes. Una formación y educación que también alcanza a las acciones de sus hijos en las redes sociales. Y no se trata de prohibir y limitar su presencia en las mismas sino de mostrarles sus beneficios y también sus peligros, su uso óptimo y su mal uso y abuso. Puede ser tarea complicada por muchos motivos. Pero es tarea ineludible en el deber de los padres de educar y formar a sus hijos.

Deben contar los padres con la ayuda de los centros docentes. Deben contar con ella y solicitarla si es necesario. Y los centros docentes no puedes perder de vista que no solamente deben enseñar asignaturas, sino también educar para la vida, y hacerlo desde el conocimiento del entorno en el que se mueven los alumnos. No podemos quedarnos con las quejas de posibles influencias negativas de las redes sociales en los más jóvenes. Debemos poner todos los medios a nuestro alcance, y existen esos medios, para formar y educar en el uso de esta herramienta digital.