Las Provincias

ATENDER Y ENTENDER

Durante los últimos meses, el porcentaje de aumento del comercio valenciano, fue encaramándose, hasta la cumbre de los registros al por menor en toda España. O sea, que en ese ramo, crecemos mercantilmente más que ninguna otra de nuestras comunidades autónomas. Tal negocio en ventas al por menor, dentro se las provincias de Alicante, Castellón y Valencia, ha crecido más del 4,1%. Lo cual, nos aseguran que es ir en el pelotón de cabeza, donde, asimismo, figuran nuestros compatriotas de Madrid y Santander, así como los isleños de Baleares.

Territorios, con panoramas de especial historia mercantil, en sus capitales, son el de Madrid y el de nuestra Valencia. Aquel abrió en su Gran Vía, hace ya un centenar de años, el airoso perfil de los grandes almacenes, que popularizaron su denominación de ¡Madrid-Paris', para capitanear la transformación de aquel núcleo madrileño. Mientras el 'Bazar X', por la calle Mayor, así como otras herencias de principios del siglo veinte, iban asentando el crédito de aquella capital, como nueva ciudad de las luces.

A su medida, con empuje notable, la capital de Valencia y los núcleos regionales de crecimiento y de exportación agrícola, capitanearon, entre otras iniciativas comerciales, los grandes almacenes de 'El Siglo' o los de la firma 'Montañés' y las cúpulas brillantes de un inigualable Mercado Central, cuyas realidades crecientes, no dejaron de destacar, también, el desarrollo mercantil de su muestrario ferial. Vigoroso todo ello, en el espejo de una firme repercusión española e internacional, incluso entre los ecos de la música que, con Padilla, universaliza el nombre de Valencia. Y las pantallas del cine, que con 'Cifesa', reiteraban la marca del Miguelete por todas las salas más populares.

Gran reflejo para hoy. Aunque mayormente, ya es empuje renovado. Hacia grandes y provechosos niveles. Incluídos los del comercio de la esquina próxima y de la barriada, cuyas tiendas y sus tenderos, no sólo nos abastecen, sino que, muchas veces, nos atienden, y por añadidura, nos entienden.