Las Provincias

Jaume I

Fronteras, banderas o señas de identidad son términos que suelen enmarañarse con tópicos, estereotipos, prejuicios y frases hechas. Hablar de ellos es adentrarse en un terreno movedizo y tendente al uso partidista. «Nunca me he sentido español. Ni cinco minutos de mi vida», dijo Fernando Trueba al recibir, hace justo un año, el Premio Nacional de Cinematografía. Probablemente habrá ciudadanos de la Comunitat que tampoco se sientan valencianos ni hoy, 9 d'Octubre, ni el resto del año, ni tan siquiera tras haber visto el vídeo 'Orgull de ser valencians'. Si la nacionalidad se pudiera elegir a cambio de nada, quizá habría lista de espera para ser suizos, luxemburgueses o andorranos. Conviene conquistar territorios, sí, pero no para emular a Jaume I en el siglo XIII sino como extensión de la propia geografía vital. Me refiero a las patrias formadas por cuatro bares, un puñado de novelas, una veintena de películas, el recuerdo de los viajes y diez nombres propios.