Las Provincias

EL SILLÓN

La semana ha sido de una agitación telúrica y los cimientos de la política nacional se han estado moviendo. Se han producido caídas, tropezones y anécdotas que varían en función de la escala de valores de cada uno. En mi caso ha sido el juego de sillas o sillones, según se aprecie, en el seno del Grupo Parlamentario del partido socialista. Interesante juego.

Desterrado el señor Sánchez y despojado de su todavía caliente cargo, había sido destinado a la quinta fila - casi el último de la fila- y sus escocidas, supongo, posaderas deberían tomar descanso en el hueco que las del señor Madina -perdedor en las primarias- había dejado. Perverso, dicen los que saben de esto.

Pero héteme aquí que el antaño perdedor realiza un movimiento de cortesía parlamentaria y solicita no ser removido de su silla a la que, parece, le ha tomado un cariño especial.

Un honroso gesto que genera un deuda de reconocimiento por parte del señor Sánchez, aunque todo es provisional en este Parlamento, anclado de forma precaria por las circunstancias huracanadas de las dos elecciones.

¿La decisión Madinista habrá sido cortesía o movimiento calculado para iniciar un jaque mate? El PSOE está en el taller de costura que, una vez que lo han descosido, lo quieren volver a coser o remendar.

La terminología ayuda a la identidad de género y está bien que lo digan unos y lo confirmen otras, o viceversa.

El coser antaño era una tarea poco valorada, a excepción de las grandes firmas; recuerdo a Pertegaz cuyo pueblo le otorgó el título de hijo predilecto.

Quizás la intervención de la señora Díaz le haya dado ese color, tan necesario, de lo femenino a la brusquedad masculina; una brusquedad que se manifiesta, a veces, en gestos broncos para los propios y más para los opuestos.

La sonrisa amplia o conejil no exime de la firmeza. La sutileza, aunque no lo parezca, del político es proverbial, aunque a veces den la sensación de estar en preescolar.

La comisión gestora, que preside el ingeniero de minas Javier Fernández, tiene un trabajo de perforación y apuntalamiento delicado e intenso. Veremos.