Las Provincias

LA PAJA EN EL OJO AJENO

Me llamo Amarna Miller, soy actriz porno y nací en un país hipócrita". Así comienza el spot del Salón Erótico de Barcelona que se celebra este fin de semana. El anuncio brillante, efectista y de estética impecablemente trasgresora se titula 'Patria' y es también un arma de doble filo. Es muy fácil sentir simpatía, identificarse con lo que describe ante el panorama actual, de descrédito, de hastío y de hipocresía. La voz en off del spot continúa afirmando que las mismas personas que cuestionan su moralidad, se masturban viendo sus películas. No han faltado amigos que han aplaudido la iniciativa compartiendo el spot en sus redes como un irreflexivo grito contra el establishment. Cierto que España es un país hipócrita. Cierto que el sexo es importantísimo. Y que cada cual hace en su casa y con su pareja o la del vecino lo que le venga en gana. O lo que le dejen. Pero de ahí a la exaltación de la explotación de la mujer, hay un paso. Ojo que no está en contra del porno. Que levante la mano quien no haya visto nunca ninguna. No es ninguna moralista. Ni una pacata. Aunque si bien es cierto que al ojear la página del salón se ha sentido como Paco Martínez Soria ante un mapa del metro de Tokyo, no hay que dejarse manipular por el efectismo. Como les decía, nada contra el bondage, los swingers, el tickling, foot fetish o extasia, si hace feliz a quien lo practica, con consenso y seguridad. Sin embargo, conviene no olvidar que el principal patrocinador del festival es un lupanar, una casa de citas, vaya. Y vincular diversión a sexo de pago es tan peligroso como hipócrita. La prostitución es la esclavitud del siglo XXI. Algo estamos haciendo mal cuando un gran número de jóvenes españoles va de putas con normalidad. Sin implicaciones morales. Eso sí que es ver la paja en el ojo ajeno.