Las Provincias

Reproche a la política

El último barómetro del CIS revela que los ciudadanos sitúan ya a los políticos y a los partidos en el tercer lugar de los problemas del país, solo por detrás del paro y de la corrupción. Un notable incremento del reproche social hacia la política debido, sin duda, al largo impasse en el que se mantiene la gobernación del país por la renuencia de los representantes parlamentarios a alcanzar acuerdos de estabilidad. Los dirigentes políticos son plenamente conscientes de la desaprobación y la inquietud que sienten los españoles ante el actual estado de cosas. Y, por otra parte, la ciudadanía ha podido habituarse a vivir en un país que no cuenta con un Gobierno central en pleno funcionamiento, sin duda porque se trata de un Estado compuesto en el que hay otras instancias que atienden los intereses comunes. Pero lo que hace la espera insoportable es el cálculo partidista con que operan los actores políticos. Los indicadores económicos no han ofrecido hasta la fecha señales claras de perjuicios directos para la recuperación. Pero cabe preguntarse qué hubiera pasado si España hubiese contado con una mayoría de Gobierno desde comienzos de 2016, y sobre todo qué puede ocurrir si el clima de inestabilidad y confrontación de todos contra todos se mantiene por más tiempo.