Las Provincias

Más remilgos que Puigdemont

Definitivamente es un endemismo valenciano. Sólo en Valencia vamos así de sobrados por la vida, haciendo ascos a esto, rechazando lo otro y desdeñando lo de más allá ¿Una inversión extranjera de 863 millones de euros? Quita, quita. Ni en la Cataluña postpujolista y no por ello menos 'botiguera' se ponen trabas ya a tales cosas desde que el exmolt honorable abrió la puerta del Principado a los supermercados forasteros, Pere Mayor (Compromís) mediante, precisamente. Aquí, en cambio, del «cierra la muralla» al «gusano y el ciempiés» no hemos pasado. ¿Un centro comercial y de ocio en Paterna? Cierra la muralla. ¿Un hotel de cinco estrellas con casino en la Marina Real? Cierra la muralla no vaya a ser que se nos ponga esto perdido como Las Vegas (Ribó dixit). Cierra la muralla, que hay corriente. Y tanto que la hay. Hay tanta corriente que el camarón que no nade -y nosotros apenas si braceamos- será arrastrado hasta el mar, que es el morir. Fíjense lo que son las casualidades. Dos días antes de que Compromís y PSPV descartaran el proyecto de Puerto Mediterráneo impulsado por Intu y Eurofund, el Ayuntamiento de Esplugues de Llobregat aprobó la construcción de otro macrocentro. Este municipio del Baix Llobregat está también gobernado por el PSOE. Y tiene por encima una Generalidad que viene a ser como el actual Consell, pero cargadito de bombo. Como no hará falta que les cuente porque aún resuenan en el aire las sentidas palabras con que nuestro 'president' juró amistad eterna a su titular, Carles Puigdemont, poniendo por testigo a unos reyes comunes, los de la antigua Corona de Aragón. Por cierto que Ximo Puig empleó una fórmula de juramento para cerrar esta alianza nueva y eterna con Cataluña que si no supiéramos que es de un madridista subido aseguraríamos que la tomó prestada del himno azulgrana, de lo cerca que estuvo de repetir eso: «Som i serem (.) tant si es vol/ com si no es vol». El caso es que el Gobierno catalán no tiene el menor inconveniente en que una multinacional invierta 120 millones en un municipio tan diminuto (4 kilómetros cuadrados) y tan densamente poblado (10.029 habitantes por kilómetro cuadrado) que los belgas tendrán que poner el macrocentro al bies. Y en cambio el nuestro no vean lo que se ha tenido que inventar para que el de Paterna, cuyo término es casi diez veces mayor que el de Esplugues, se quede a dos velas por un quítame allá una franja de protección. No puede haber nada a menos de 100 m de las autovías y la solicitante dejaba 50. ¿Nada a -100? Marchando una de excavadoras porque todo está a menos de 100 m en la pista de Ademuz. No como el macrocentro de Esplugues, que sólo estará cerca de la mismísima Diagonal de Barcelona, confirmando que su alcaldesa es menos remilgada que algunos de sus correligionarios.