Las Provincias

Reivindicando en Madrid

El problema de la infrafinanciación y de la infrainversión valenciana llegó ayer a Madrid. La Generalitat organizó un acto en el Círculo de Bellas Artes con cerca de 200 invitados para expresar el malestar de las instituciones de autogobierno y de la sociedad civil ante una falta de fondos que lastra el desarrollo de la Comunitat. Los datos son de sobra conocidos pero no por ello resultan menos alarmantes: la región tiene una renta per cápita por debajo de la media nacional y sin embargo está dentro del grupo de las que aportan al Estado más de lo que reciben del mismo. Y con la inversión en infraestructuras ocurre lo mismo, siempre por debajo de la media, con retrasos inexplicables en ejes de comunicaciones que deberían haber sido considerados prioritarios por cualquier Gobierno. Pero este problema, lo que se ha dado en llamar 'el problema valenciano', no es nuevo, no viene de ahora, no arranca con este Ejecutivo que encima ahora está en funciones. El desconocimiento que en Madrid ha habido hacia la realidad de esta tierra, tópicamente calificada como 'el Levante feliz', hay que ir a buscarlo muy atrás en el tiempo. Y no tiene color político. Los gobiernos socialistas no han tratado a la Comunitat de mejor manera que los populares, ni a la inversa. Pero tampoco sería justo poner todo el peso de la balanza en el platillo del Ejecutivo central. El modelo de financiación -aprobado en su día por el PSOE pero que sólo empezó a ser criticado por los socialistas valencianos desde el mismo momento en que su partido perdió el poder en Madrid- no hay que pelearlo sólo con el ministro de Hacienda sino con el resto de comunidades, especialmente con las más beneficiadas, reacias, como es lógico, a modificar el esquema de reparto, por lo que la tarea será ardua. No está de más, en cualquier caso, que en Madrid se visualice que a 350 kilómetros existe un territorio leal a España que, sin embargo, no recibe el tratamiento económico que merece.