Las Provincias

FRAUDES

No sólo de montañas vive el hombre y, entre semana, las alteraciones catastrales se han convertido en mi especialidad. El viernes pasado, un honorable, pero indignado ciudadano, me preguntaba por los más de tres mil euros de IBI que paga anualmente por una finca de naranjos con valor de urbanizable.

El buen señor, profesional diligente y catedrático en historia y comportamientos «menfóticos», sabe de buen grado que en Dénia no hay Plan General, que su finca no es urbana, y que no habiendo ni prisas ni urgencias por tenerlo, ¿por qué pagar lo que no es?

Le expliqué que hay una sentencia de 2014 del Tribunal Supremo que le da la razón, la cual fue confirmada en el contenido de la Ley 13/2015, y que los juzgados están estimando las demandas en favor del contribuyente.

La Dirección General del Catastro es quien tiene la potestad de ajustar los valores catastrales y, como me comentó hace unos meses un alto responsable, la Gerencia se ha curado en salud advirtiendo a la mayor parte de los ayuntamientos alicantinos, solicitándoles que notifiquen el actual ámbito de suelos urbanizables locales con programas aprobados, lo que excluiría al resto de sectores de tal carga contributiva.

Tal vez el Ayuntamiento de Dénia no ha sido muy sensible a la petición, ni a las exigencias legales, continuando con una recaudación que deja en tenguerengue la sostenibilidad económica municipal.

También me ha llamado la atención que se utilicen drones para la regularización catastral y cómo, a pesar de no estar permitido volar en espacios urbanos, una empresa externa sí está utilizando esta tecnología por nuestra comarca, todo ello para localizar nuevas construcciones, ampliaciones y piscinas que no tributan, lo que no quiere decir que sean ilegales.

Curiosamente, desde hace años los ayuntamientos tienen la obligación de comunicar a las Gerencias Catastrales la resolución de los expedientes de obra tramitados, pero como no lo suelen hacer, nos pasan el avioncito, los sesenta euros, y el recargo de los nuevos valores a mayor chufla municipal. Así cualquiera sale de la crisis.