Las Provincias

ARRULLO EN LA VELETA

Una paloma simboliza la paz en cualquier país; una pareja es sinónimo o emblema de arrullo amoroso. El arquitecto Francisco Mora Berenguer se decantó por dos aves, quizás sin importarle el acento romántico, para la veleta que iba a coronar la cúpula adosada al edificio de Tetuán, 8, en Valencia, famoso ámbito ciudadano por el convento de los dominicos predicadores y las fastuosas procesiones que allí se celebraban.

En 1928 se le encargó una intervención en la finca mencionada (se supone que de principios del XIX) y su huella quedó en el ornamento de la fachada, especialmente en el remate de la esquina con la calle de la Espada, ya que junto a la cupulita destacan también dos gárgolas neogóticas, que tanto gustaba prodigar, igual si se tratase de un importante templo o de una sencilla capilla.

El hermoso edificio acusó el paso del tiempo y el deterioro por su condición de deshabitado; sin embargo la familia de los Ferraz -su propietaria- optó por la rehabilitación, encargándose de la misma los arquitectos Juan Gomis Igual y Vicente Peris Monfort.

El trabajo no pudo ser más esmerado y meticuloso; se limpió y repicó el zócalo de piedra caliza (seguramente de las canteras de Godella y Burjassot), el recercado de las dos puertas y de la esquina, que presenta una cruz semejante a la de los templarios. Hay que tener presente la proximidad de la iglesia del Temple y el recuerdo de cuanto abarcaron sus dominios, no sólo en la ciudad.

También se han mantenido las letras estilo racionalista de la palabra 'REFUGIO' (de ladrillo y mortero) adosada a la fachada.

Lo curioso es que el refugio, tan solicitado en las noches de las luces de los reflectores cruzando el cielo y los aviones bombardeando, subsiste en un edificio posterior comunicado con la casona y con entrada por la citada calle de la Espada.

Una ejemplar finca remozada, manteniendo la historia, que aquí tanto solemos olvidar. Esa historia propia que forjamos día a día, dejando una impronta que después borramos con tanta facilidad.