Las Provincias

LA COMISIÓN GESTORA

Los afines al finiquitado Pedro Sánchez y la mayoría de los partidarios de Susana Díaz rechazan la abstención. De ninguna manera quieren que el descuartizado PSOE pase bruscamente a la Historia después de haberla escrito en los tiempos más difíciles, cuando estaba prohibido escribir sobre ella. Bienvenido sea Javier Fernández, que no puede ser un ingenuo, ya que es asturiano y de izquierdas. Nada más llegar a la presidencia de la gestora este ingeniero se las ha ingeniado para decir algo sensato: «El partido que gobierne debe ser el que más votos obtenga en unas elecciones». No parece fácil, pero de menos nos hizo Dios a todos, incluidos a los que nos hemos pasado la vida buscándolo entre la niebla y a los que ya se han aburrido de buscarlo. Quizá el llamado Sumo Hacedor no haga nada después de hacer el mundo. Mark Twain, que era demasiado gracioso para ser humorista, predicaba la moderación y decía que no era un fumador excesivo, ya que fumaba sus cigarrillos de uno en uno, ni un bebedor exagerado. En su criterio, el agua, si se bebe con moderación, no puede hacer daño a nadie.

Lo que es notablemente perjudicial es contratar a alguien por menos de siete días. Así hay en España tres millones y medio largos de trabajadores que no pueden tener compañeros de trabajo. Lo suyo es hola y adiós. Visto y no visto. Aunque le llamen 'precariedad laboral', porque de alguna manera hay que llamarle. El llamado 'trabajo doméstico' en España representa el 3,4% del total, lo que según UGT es el porcentaje más alto de la Unión Europea, sólo superado por Chipre.

¿Qué puede hacer la comisión gestora ante situaciones como esta? En nuestro país, que no es ni por asomo el más destartalado del ancho mundo, hay gente que no sabe si ponerse a servir o contratar una criada. Nadie está contento ni con su suerte, ni con su desgracia, pero hay que animar a Javier Fernández. La abstención es mala y quedan 15 días para decidir.