Las Provincias

Los nuevos dictadores

Hace unas semanas leí en periódico LAS PROVINCIAS una noticia que me dejó helado. El titular era el siguiente: 'Castelló destruirá 560 ejemplares del libro del exalcalde Gimeno que alaba a Franco'. Yo creía que eso de quemar libros, creencias y banderas, violentar iglesias, ultrajar crucifijos y símbolos, utilizar el poder a tu libre albedrío, etc., etc., era propio del pasado y de los regímenes totalitarios. Pero parece ser que esta nueva casta de políticos que gobiernan en Valencia, que presumen de demócratas, por lo que se ve, no tienen ni la más remota idea de lo que esa forma liberal de gobierno significa.

Creen que tienen patente de corso para destruir y arramblar con todo lo que no coincida con su obtusa y trasnochada forma de pensar. Creen que las urnas les dan patente de corso para pasarse por su entrepierna la cultura -sea del signo que sea-, y que hacer tamaña salvajada les reafirma en su poder y les hace sentir más admirados y poderosos. Se sienten casi como 'caesares'. Piensan que su incultura les legítima para ejercer su voluntad como les dicten sus ideas y sus creencias. Les importa un pito la cultura, la libertad de expresión y libre albedrío de las personas a elegir lo que quieren o no quieren leer. Se convierten en pequeños dictadores ejecutores de conciencias y verdugos de sus discrepantes. Deciden por ellos mismos exterminar de un plumazo todo lo que les es ajeno y no comparten.

Son los pequeños nuevos dictadores. No vivieron la dictadura, pero hablan de ella y presumen de conocerla como si tal.

Todo lo que creen saber de ella, se lo inyectaron por vía intravenosa conciencias con ánimo de venganza revanchismo y odio. Nunca les inculcaron que las tragedias y los horrores hay que dejarlos atrás, mirar hacia el futuro y olvidar las barbaridades cometidas por ambos bandos.

Ya es hora de superar las dos Españas, han pasado ya 80 años y las personas que aún las alimentan, ya no lo vivieron, lo hacen por intereses propios y buscando beneficios. Los que predican los separatismos, los revanchismos, los odios, las rencillas, etc, etc, lo hacen solo por egoísmo personal.