Las Provincias

LA HORA DE LOS INTÉRPRETES

Incluso a los que les han dicho un rotundo 'no' exigen que se maticen sus monosílabos. Váyanse ustedes a hacer puñetas, les dicen, y ellos preguntan: «¿Cómo pueden interpretarse sus palabras?». Darse por enterados es muy doloroso si el partido al que perteneces no está entero, sino hecho trizas, mientras el Banco de España avisa de que la falta de Gobierno ya está afectando seriamente al déficit. Las cuentas públicas son nuestras cuentas, pero nadie hace caso más que a las privadas y Susana Díaz reclama la unidad que hace tiempo que no existe y pide recuperar un PSOE ganador, después de tantas pérdidas. Los que no podemos arreglar nada, sino lamentarlo todo, también querríamos que el partido del histórico Pablo Iglesias, no del que quiere pasar a la Historia a todo trance, fuese un cónclave ganador. Su líder actual lo está poniendo muy difícil porque él no se pone en razón. El fragmentado grupo de Sánchez quiere primarias en octubre y congreso en noviembre. Nos asegura las diversiones invernales, cuando el otoño se vaya por fin a sus cuarteles y se puede entrar y salir en Ferraz y no se le prohíba el acceso a nadie.

La obligación moral del PSOE, como la de casi todos los grupos políticos que conservan la moral, es la de evitar unas terceras elecciones. Los que presumen de saber de estas cosas, que no son una ciencia, porque dependen de la conducta humana, aseguran que serían un desastre que se repartiría por igual. ¿Estamos a tiempo para impedir que llegue lo que se está viendo venir? El desnortado Sánchez y sus críticos pelean por apropiarse los derechos de autor y buscan una vía que les conduzca a un andén donde no se agredan los señores viajeros. Todos aspiran a tomar asiento antes de que les manden a tomar viento. Susana Díaz dice que no habrá congreso ahora y que el multiderrotado Sánchez ha puesto sus intereses por encima de los de su partido. Sus intérpretes no hablan idiomas.