Las Provincias

Fugas de energía

Yo recomiendo a todos los partidos valencianos, los que dan apoyo al Consell y los que no, que antepongan los intereses de los valencianos y valencianas a los de su partido». La frase debería estar grabada en el frontispicio de Les Corts, pues no puede resumirse mejor la exigencia que lleva hasta allí a todos los diputados. Sin embargo, no es obra del oráculo de Delfos ni de Platón y su Academia. La pronunció ayer la vicepresidenta del Gobierno valenciano en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consell. Se refería Mónica Oltra a las repercusiones que la crisis socialista puede tener en el Pacte del Botànic no sólo por las diferencias entre Ximo Puig y la consellera Montón -en contra y a favor de Pedro Sánchez, respectivamente- sino también por la perspectiva del triunfo de los críticos en el PSOE y una hipotética abstención a favor de la investidura de Rajoy.

La primera consecuencia que, de hecho, tiene y resulta inevitable es la inquietud que genera en los ciudadanos y ciudadanas saber que el presidente del Consell y la consellera responsable nada menos que de Sanidad han dedicado tiempo, energías y preocupación a un asunto de partido. Es cierto que ningún político debe emplear las 24 horas del día a la gestión del interés general y a nadie se le canta, con Perales, a qué dedica el tiempo libre. Pero todos sabemos que estas guerras no se gestan en la mañana en que Puig presenta su dimisión sino que requieren de mucho tiempo, conversaciones y conspiraciones varias para llegar a la conclusión de que debe caer el secretario general del partido, de cómo hacerlo y de los posibles escenarios futuros tras la Operación 'No es No'.

Me lo dice con frecuencia un amigo ante la infidelidad matrimonial de un político. «En España no nos preocupa tanto como para hacerle caer -me dice- pero yo siempre pienso en las energías que habrá dedicado a ocultar la verdad y las veces que habrá tenido la cabeza en otra cosa distinta a su cometido como dirigente». Salvando las distancias, ocurre lo mismo en la «infidelidad de partido» que se ha producido en el PSOE. Que los asuntos internos de una formación política salten a la opinión pública significa que llevan mucho tiempo cociéndose en privado y más teniendo en cuenta el 'impeachment' que se preparaba contra el secretario general. Junto a esa inquietud, al ciudadano se le presentan las dudas respecto a una actuación en dirigentes valencianos condicionada al respaldo de Ferraz y de qué Ferraz. Habrá que verlo en positivo. Si algo confirma lo sucedido es la independencia de criterio de Montón respecto a Puig y de éste respecto a Sánchez. No acabo de dilucidar si eso nos beneficia o nos perjudica. Indica poca sumisión pero también poca sintonía. Eso, en clave de partido, no tiene implicaciones para los ciudadanos pero en clave de gobierno sí y mucha. Auguraba Oltra poco impacto en el Govern. Cuesta creerlo aunque es deseable.