Las Provincias

Finales felices

En los cómics, en las novelas, en las películas, en las series de televisión e incluso en los partidos políticos -sí también en las organizaciones que representan, dicen, a la ciudadanía-, la existencia de un héroe o una heroína está necesariamente ligada a la presencia de un malvado o de varios. El perverso o la perversa, aquí también se reivindica la paridad, es imprescindible en cualquier historia. Luego cada cual elige con quién identificarse, es decir, si se implica con el personaje despiadado, con el bondadoso, con el astuto o con el cándido. Hitchcock acostumbraba a situar el peligro en espacios abiertos, lugares concurridos y con presencia de gente que podría socorrer pero que por lo que fuera no lo hacía. Un genio. Fue el cineasta inglés quien dijo que cuanto más complejo es el malo, mejor es la cinta. La película de la actualidad de estos días no pasa de telefilme de sobremesa. Faltan mejores villanos. En la ficción y en la realidad. De los finales felices, ya hablamos en otra ocasión.