Las Provincias

Títulos universitarios

Con el nuevo plan europeo de estudios, los títulos universitarios proliferan. Son incontables y con las denominaciones más diversas y extrañas. Inevitablemente al proliferar se desvalorizan. Prescindiendo de los que yo llamaría estrambóticos, me referiré a los más usuales.

El antiguo y seguramente más prestigioso era el de Ingeniero. Había varias ramas. Ahora lo que hay es una selva de especialidades cuya nomenclatura me deja sorprendido.

Ciencias Económicas con su transformación en Administración y Dirección de Empresas está de moda. Se ve que a esto que alguien llama 'la gente' o la 'masa social' lo que le seduce es ser empresario y capitalista.

¿Y la Medicina? Por lo visto está apreciada por precisar de notas altas para el ingreso. ¿Qué ha pasado con el juramento hipocrático? Mientras el aborto se considere un derecho, tal juramento se habrá prestado de forma peculiar como los de los gestores de la transición.

También los estudiantes se matriculan en Arquitectura con gran optimismo cuando no se construyen casas.

Los farmacéuticos tienen la espada de Damocles de la liberalización de las farmacias y el problema de que las menesterosas autonomías no les paguen.

Queda el grado (ahora se dice así) de Derecho. La carrera que tienen tantas salidas aunque si no se acierta a encontrarlas proporcione pocas 'entradas' de dinero. En términos éticos yo no la aconsejaría. Implica tener que convivir con leyes antijurídicas. Estado de Derecho es aquel en el que el Derecho Positivo se basa en el Derecho Natural. No es nuestro caso.