Las Provincias

Rendidos ante Richard

Ocurrió a principios de la década de los noventa, cuando el desaparecido González Lizondo era, además de primer teniente de alcalde, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Valencia, lo cual para la cultureta local y apesebrada era todo un sacrilegio, un empresario, un fallero, un blavero iletrado al frente de la Delegación de Cultura, qué atrevimiento, qué descaro, qué osadía, si la cultura es suya, propiedad de la izquierda, si la derecha es inculta por naturaleza, si el fallero-blavero es una subespecie humana. En esas estábamos cuando llegó la Mostra, esa Mostra contra la que la derecha y el regionalismo clamaban cuando Ricard Pérez Casado la puso en marcha porque decían que era una ‘frikada’ de los progres y un reducto del catalanismo. Pero una vez en el poder le cogieron el gustito a tener un festival de cine en Valencia, a poner una alfombra roja y a hacerse fotos con las estrellas. Del emergente cine palestino y de las películas de arte y ensayo sirias pasamos a algo más comercial, que poco a poco fue derivando hasta degenerar en un no se sabe qué. El caso es que en una de aquellas primeras Mostras de la etapa Barberá-Lizondo aterrizó en Valencia Catherine Deneuve y el edil de Cultura ejerció de anfitrión de la actriz francesa, con momentos inenarrables más propios de las comedias de Paco Martínez Soria, como cuando le enseñó el edificio consistorial y se hicieron fotos en el salón de cristales. ‘La bella y la bestia’ llegó a titular la edición provincial de un periódico madrileño que ya no existe... La derecha y el regionalismo no sólo le cogieron gusto a la Mostra sino también al Palau de la Música, al IVAM (a éste le cogieron el gusto y los fondos) y a todas las grandes obras y proyectos que impulsados durante la etapa socialista habían recibido las duras críticas de populares y valencianistas. Ahora, más de veinte años después, llega Richard Gere a Valencia y algunos de los que entonces se mofaron de Lizondo y rechazaron la utilización política de estrellas del cine para fines partidistas, acuden raudos y veloces, casi dando codazos por salir en la foto, para inmortalizarse junto al actor y su esposa. Ya sé que la respuesta oficial va a ser que es que venía a promocionar no sólo una película sino una iniciativa social y solidaria, pero a mí, qué quieren que les diga, me entra la risa floja recordando los escrúpulos de antes y comparándolos con las sonrisas nerviosas del lunes posando ante los fotógrafos al lado del oficial y caballero estadounidense. Debe de ser la condición humana, si uno no ha probado el jamón de jabugo se conforma con la mortadela pero una vez le dan a probar el caviar o las ostras ya no hay vuelta atrás. Lo entiendo todo, lo comprendo, no tenéis que disculparos, a vuestros rivales les pasó lo mismo.