Las Provincias

LIMPIEZAS

Volviendo en tren a Valencia, un bombero de Barcelona me comentaba como durante años de servicio en la ciudad, nunca había tenido que asistir a un incendio forestal de grandes dimensiones. Unos días más tarde, al volver a su puesto de trabajo, tuvo que intervenir en uno que arrasó más de 18 hectáreas del parque natural de Collserola, repitiéndose de nuevo esta misma semana muy cerca del borde de la inmensa urbe.

Me acordé de los bomberos de nuestra comarca y como ellos sí prestan todo tipo de servicios, ya sea en edificios, carreteras y, cómo no, en los múltiples conatos y grandes fuegos del monte, así como en parcelas rústicas y solares urbanos.

Hace unos días se quemaron unos bancales por detrás del polideportivo de Dénia, un fuego agravado por el abandono de espacios repletos de maleza y cañar inflamable.

Hay que reconocer que cuando un vecino presenta denuncia, el Ayuntamiento de Dénia suele ser diligente, activando protocolos de comunicación con los titulares, pero lo que me sorprende es la aparente aleatoriedad cuando se trata de acciones de interés o iniciativa propia.

Me explicaron un caso de cómo el Ayuntamiento se anticipó con sanciones de esas de por si acaso, haciendo oídos sordos a una propiedad que justifica anualmente las limpiezas, y otro aún más sangrante, en la que se impuso una multa de unos cuantos miles de euros por no limpiar una gran superficie ajena al interesado, quedando obligado a pagar por el estado del procedimiento.

De tanto fuego, los montes de la comarca de la Marina Alta se están quedando sin árboles. Observo el territorio y me doy cuenta como los últimos bosques están llenos de viviendas, o quizás es al revés.

Con buen criterio, el Ayuntamiento de Xàbia decide no cobrar a sus vecinos la tasa de 90 euros durante un mes por retirar pies quemados, pero lo que realmente se debería potenciar es la gestión silvícola de áreas residenciales, facilitando el idóneo control de las densidades arbóreas, sin que por ello se incremente la carga contributiva a los ciudadanos responsables.