Las Provincias

GERE EN VALENCIA

Me gusta que las estrellas de Hollywood visiten Valencia por la promoción que logra nuestra ciudad. Demi Moore acudió a un sarao de la Copa América y una amiga mía que trabajó en el evento de camata me contó que estaba buenísima. George Clooney rodó parte de 'Tomorrowland' en Cacsa y eso animó el cotarro. Y ahora el viejuno Richard Gere ha caído en nuestra urbe para respaldar un tinglado de pisos caritativos, lo cual le honra. Parece ser que comió dos platos de paella. Qué bien. Richard Gere me fascina porque nos indica que un actor pésimo y mediocre puede conseguir gloria y fama. En su filmografía no encontramos ninguna peli donde su talento explotase. No lo tiene. Cualquier matiz, ya sea dolor, alegría, pena o despiste, lo despacha parpadeando rápido y componiendo boca de culo de pato. Con esas armas ha cimentado su carrera. Eso sí, guarda bajo su napia un par de taquillazos importantes. 'Oficial y caballero' no era sino una memez harto simple para calentar a las chonis que deseaban escapar de su vida choniesca mediante ensoñaciones chorras. Y 'Pretty woman' recreaba el mito de la Cenicienta pero con un mensaje peligrosísimo... La moraleja evidente no escandalizó a nadie por el final feliz, pero la recomendación segregaba tono demoledor: hazte puta que un día llegará un guaperas como Richard Gere, además millonario, y te retirará para llevarte a la ópera en su avión privado. Impresionante. Y la gente lloraba de la emoción. Se nos puso muy pelma cuando descubrió el Tíbet y nos propinó tabarra de espiritualidad dominguera. Ah, el Tíbet y su meditación... Pero lo que pretenden los monjes del Tíbet es una sociedad dictatorial y teocrática donde los siervos les alimenten la mar de sumisos. Nunca han hablado de democracia, el Dalia Lama y sus frailes. Richard Gere estuvo en Valencia. A tope.