Las Provincias

Sostenibilidad y movilidad

La ciudad de Valencia ha pasado de liderar el ranking como la ciudad más fluida de Europa en cuanto al tráfico rodado a ser una de las colistas de las estadísticas. Valencia ha tenido siempre una gran proyección comercial, ha entendido desde los años 60, como las más importantes urbes españolas y europeas, la importancia del vehículo privado en aras a su desarrollo social, económico y turístico.

La idea de promover proyectos llamados de sostenibilidad y de movilidad puede parecer adecuada, siempre que se respete la libertad y responsabilidad de cada persona, si su actitud es honesta y razonable.

Tanto Valencia ciudad como los municipios de nuestra Comunidad tienen la misión, no de ahora sino de siempre, de garantizar la armonía entre la circulación de los peatones, coches, motos, bicicletas y el transporte público. Esta premisa, indiscutible, es una cuestión tomada en conciencia desde las década de los 50. Valencia, nuestra Comunidad, es un pueblo históricamente próspero y de auténtico progreso, con una nítida vocación dinamizadora, honesta, comercial y trabajadora, que ha sabido poner el énfasis en su trascendental expansión de atractivo comercial y turístico.

Querer convertir Valencia en una ciudad con una mentalidad sobre el tránsito rodado a la altura de la ciudad holandesa de Amsterdam o la capital danesa, Copenhague, significa tanto como no entender la realidad socioeconómica de nuestra área mediterránea, que la ciudad de Valencia simboliza, como gran urbe valenciana, española, europea y mediterránea.

Para todo ello, es necesario, actuar con consenso y acuerdo, con altura de miras, sin obstinación, con el objetivo esencial de conseguir una mayor libertad y bienestar social, fundamentando este desafío en el reconocimiento intelectual y comercial de nuestra ratio essendi, como pueblo y área clave en la vertebración del eje mediterráneo europeo.