Las Provincias

El Reino de Valencia y sus cronistas

Los historiadores de nuestros pueblos, tal como a la mayoría de ellos se les conoce en la actualidad -cronistas oficiales-, constituyen un destacado colectivo de investigadores locales que desde el punto de vista institucional tienen su origen en los comienzos de la década de los cincuenta del pasado siglo. Su creación fue promovida y auspiciada por el Gobierno Civil de Valencia -al frente del cual se hallaba a la sazón Diego Salas Pombo-, a través de la Asesoría Municipal del Movimiento, que tanto poder y control ejercía por aquel entonces sobre las Corporaciones Locales. Así, desde este departamento se dictaron las pertinentes normas legales y se cursaron instrucciones a los ayuntamientos regulando el nombramiento y carácter jurídico-administrativo del cronista, cuyo carné acreditativo expedía y firmaba el mismo gobernador civil. Constituida la Agrupación Provincial de Cronistas, en 1955 pasaron a integrarse al Centro de Cultura Valenciana (después, Real Academia) como Sección de Cronistas Oficiales del Reino de Valencia. Y en 1956 se unirían los de Castellón y Alicante bajo la tutela de la Sociedad Castellonense de Cultura y el Instituto de Estudios Alicantinos, organizándose ese mismo año la primera reunión a nivel de todo el territorio valenciano. Asamblea que ya desde entonces, y sin solución de continuidad, viene repitiéndose todos los meses de octubre de los años pares. Se cumple por tanto en el presente 2016 el sesenta aniversario de tales asambleas. El evento, en su edición XXXI, se celebrará los días 28, 29 y 30 de octubre, y tendrá por escenario la capital de Valencia y las ciudades de Ontinyent y El Puig de Santa María, en donde se desarrollarán diversas sesiones académicas y de trabajo, con lectura de las distintas comunicaciones elaboradas por los cronistas, excursiones culturales, elecciones de cargos para la Junta de Gobierno... Como es ya tradicional, los actos programados empezarán con una misa en la Catedral de Valencia en sufragio de los colegas fallecidos y, a continuación, el acto inaugural en el Museo de la Ciudad, antiguo palacio del Marqués de Campo.

Si bien en la presente ocasión los rectores de los cronistas recomiendan como tema más relevante a tratar en sus aportaciones, por su repercusión en la historia valenciana, el relativo a la Orden de Santo Domingo, al coincidir este año el VIII Centenario de su fundación, en el transcurso de sus asambleas bienales los cronistas suelen volcar su interés hacia aspectos tan importantes para la historia local como la toponimia, adopción de escudos heráldicos municipales, creación de archivos fotográficos, demografía, personajes, acontecimientos, etcétera, lo que se traduce en una inmensa tarea, materializada hasta la fecha -a nivel corporativo- en la edición de 30 voluminosos tomos recopilatorios de todas las asambleas, valiosa fuente de consulta, un auténtico tesoro histórico que enriquece el patrimonio de nuestros pueblos. Y todo ello como fruto del trabajo callado y abnegado (honorífico) de los cronistas. Con razón Vicente Badía Marín, antigua y celebrada firma de este periódico donde escribo las presentes líneas, primer secretario del colectivo histórico, autor del 'Catálogo de los Cronistas Oficiales del Reino de Valencia' publicado en 1962, afirmaría que «el cargo de cronista no supone para nadie, que sepamos, un momio o una bicoca, antes al contrario, deviene en una función, cometido o trabajo sin remuneración, que tan solo en la vocación de beneméritos patriotas cabe buscar la explicación de su propia existencia». Y a fe que tan fructífera dedicación tuvo su reconocimiento al más alto rango autonómico, al ser galardonada la Associació de Cronistes Oficials del Regne de València con la Medalla al Mérito Cultural concedida por la Generalitat en 2010.

En atención a la efeméride que se conmemora y como homenaje a los cronistas que a lo largo y ancho de la geografía valenciana desempeñan en el momento actual su labor, he aquí un breve elenco representativo: Francisco de P. Momblanch García, ya histórico presidente de la institución; Francisco Pérez Puche, José Ramón Sanchis Alfonso, Juan Moleres Ibor, Jesús Huguet, Ramón Estarlich, Alfredo Hueso Iranzo (el decano, con 88 años y la pluma siempre a punto), Agustí Ventura, Aureliano J. Lairón, Alfonso Rovira, Elia Gozálvez, Juan Ángel Blasco Carrascosa, José Royo Martínez, José Luis Doménech, Manuel Febrer, Juan Martorell, José Martí Coronado, José Casimiro Campos, Juan J. Cardona Ivars, José Soler Carnicer, Juan Antonio Calabuig, Miguel Aparici Navarro, Julio S. Badenes, Alfredo Bernabeu. Y entre los que han sido queremos citar a inolvidables personalidades de la talla y prestigio de Francisco Almela y Vives, Enrique Taulet y Rodríguez-Lueso, Emilio Beut Belenguer, Francisco de P. Momblanch Gonzálbez, Baltasar Rull Villar, Enrique Soler Godes, Vicente Ramos Pérez, Eduardo Codina Armengot, Enrique Cerdán Tato, Bernardo Bono y Barber, José Martínez Ortiz, Arturo Zabala, Rafael Bernabeu López, José Martí Soro, Vicente Gascón Pelegrí, Santiago Bru y Vidal, Vicente Beguer Esteve, Salvador Chanzá, Julio Carbonell Primo, Enrique Matalí, José Lacreu, Amadeo Llácer Castañer, José Senís, José Camarena Mahiques, Casto Desdentado Parrilla, Carmelo Planell, Víctor Oroval, Amador Griñó Guzmán, José Chirlaque Gayá, Amadeo Lerma Serra, Agustín Roig Barrios, Vicente Llatas Burgos, Ricardo García de Vargas, Emilio Llueca Úbeda, José Pelejero Ferrer, Luis Jorques Gassó, Federico Alcácer, Francisco Giner Perepérez, José Mª Moreno Royo, Salvador Carreres Zacarés, Amelia Comba, Vicente Ruiz Monrabal.Indeleble huella la legada por todos ellos a la sociedad valenciana.