Las Provincias

Efebocracia

Con la aparición de nuevos actores políticos y sobre todo con la de nuevos partidos políticos en el panorama nacional, se ha registrado un fenómeno, no nuevo, pero sí muy actual que diseña la política, ahora tan denostada, española. La mayoría de estos nuevos políticos son muy jóvenes o relativamente jóvenes. Muchos de ellos, con menos de diez años de haber dejado sus tareas académicas y también en muchos casos de haber dejado de dar sus clases en la Universidad como profesores que no catedráticos. Es curioso, la mayoría de ellos, sin una larga experiencia vital o profesional, se lanzan a los ruedos de la política, no ya para iniciar su trayecto en ella, sino para culminarla con los cargos de mayor responsabilidad, a pesar de no haber tenido anteriormente ninguno. Antes, han sido agitadores políticos en sus universidades o miembros de alguna ONG, de carácter fundamentalmente social. Es decir que su mérito principal es ser jóvenes, presuntamente preparados, atrevidos y con una, también, presunta conciencia social. No saben los entresijos de la Administración, no conocen el mundo de la empresa, el mundo de la economía, ni en muchos casos tienen experiencia de familia. Pero, sin embargo, tienen claro cómo debe ser España, sus instituciones, sus escuelas y sus niños, sus empresas, su economía, sus relaciones internacionales y todo lo demás. Generalmente, su ideología es muy radical, muy fresca (eso dicen ellos, aunque es muy añeja) y atienden a modelos anti-sistema y de claras connotaciones marxistas-leninistas. Con ellos, probablemente, pudiéramos tener una vicepresidenta con sólo veintiocho años, pero con una larguísima experiencia en las instituciones públicas, en la política y en la vida misma. Esta efebocracia efervescente, que presume y persuade que los mayores no están tan preparados como ellos y deben abandonar los puestos de responsabilidad en la política, y en todos los ámbitos, para colocarse ella, deberíamos preguntarle ¿qué vas a ser cuando seas mayor?