Las Provincias

La desfachatez de las 'tarjetas black'

La Audiencia Nacional abre mañana la vista pública por el caso de las 'tarjetas black' de Caja Madrid, en que se juzgará a 64 exdirectivos y exconsejeros que se beneficiaron de tarjetas de crédito opacas otorgadas graciosamente desde 1999 por los presidentes sucesivos de la entidad Miguel Blesa y Rodrigo Rato, que también se sentarán en el banquillo. El tribunal ha abortado el intento de algunos de los encausados de no estar presentes durante toda la vista, que se prevé concluir el próximo 9 de diciembre. Según el instructor, Fernando Andréu, existiría delito de administración desleal en la conducta de los imputados que ocuparon cargos en los Consejos de Administración por aprobar el uso de las tarjetas, en tanto el resto de los directivos habría cometido delito de apropiación indebida por hacer uso de ellas entre 1999 y 2012. La cifra final que se juzgará se reduce a los 12 millones comprometidos desde 2003, ya que las cuantías previas prescribieron. Frente al 'agujero' de Bankia, esos 12 millones son calderilla, pero los hechos que se juzgan son especialmente repugnantes porque ponen de manifiesto la desfachatez de los administradores de la caja de ahorros y la desvergüenza de los consejeros políticos, que procedían del PP, del PSOE, de Izquierda Unida, de Comisiones Obreras, de UGT, de la CEOE y la CEIM, etc., y entre los que había catedráticos de filosofía, un exsecretario de Estado de Hacienda y hasta un antiguo jefe de la Casa del Rey. Especialmente detestable fue el gesto de Rato de elevar el límite de las tarjetas de que disfrutaba la cúpula en el mismo momento en que Economía, en febrero de 2012, rebajó drásticamente el sueldo de los altos cargos mientras se buscaba un salvavidas para la entidad en ruinas. En este episodio se compendia el trasfondo de corrupción y falta de escrúpulos morales en que ha vivido este país en la época de las bíblicas vacas gordas que precedió a la gran crisis de la que todavía no acabamos de recuperarnos. Resulta inconcebible que tantas personas y de tan distinguido linaje estuvieran dispuestas a no indagar siquiera sobre la licitud de una retribución tan manifiestamente ilegal.