Las Provincias

¿Todo está perdido?

Somos la descendencia de la muerte del pensamiento. Hoy en día, parece tener más mérito resolver una ecuación que realizar un ensayo. Desgraciadamente, la única materia que nos convertía en personas únicas e inconformistas, va desapareciendo progresivamente.

El pensamiento crítico muere en el momento en el que 'alguien' decide reducir a la filosofía en una asignatura optativa. No podemos ser educados solamente para resolver problemas de forma automática.

Es cierto que el pensamiento crítico, seamos sinceros, es una cualidad que, no pocas veces, ha brillado por su ausencia. El hecho de que a la gente no le importe que piensen por ella, no es una novedad introducida por la nueva ley. Pero si nos convertimos en seres conformistas, y sólo tenemos acceso al punto de vista que nos venden,. ¿Somos realmente libres? ¿Tendremos la oportunidad de serlo?

Y la culpa de ello, por mucho que se diga, no reside en los jóvenes. Nosotros, simplemente somos el fruto de una sociedad podrida y enferma, una sociedad que mata y reprime al intelectual y premia al estúpido, ya que resulta mucho más sencillo controlar a un ser que no piensa, no razona, y deja que los demás le manipulen, que a una mente despierta.

¿Aún se preguntan el porqué está muriendo la filosofía?