Las Provincias

In memoriam

Una bandera española y una Cruz al Mérito Militar son los recuerdos que le quedan a la familia del soldado Aarón Vidal López, fallecido recientemente en Irak. Cumplía una misión que el Gobierno español había encomendado a su unidad, en la Base valenciana de Marines.

Ni Aarón ni los 2.100 soldados españoles repartidos por el mundo han puesto reparos a misiones comprometidas, sabiendo que exponen su vida ante cometidos como «adiestrar al Ejército Iraquí para combatir la amenaza yihadista en su país». No están allí por los 1.100 euros de paga sino llevados por un alto espíritu patriótico y por el convencimiento de acatar con obediencia y disciplina las órdenes nacidas del Gobierno de su nación. Un Gobierno ajeno a los valores patrios. Y a políticos que no respetan la decisión de las urnas y que anteponen sus intereses a los del pueblo que representan. Aquellos, aunque piensan que merecen un mayor respeto, acatan con dignidad su misión, y cada mañana izan con orgullo la bandera roja y gualda, símbolo de la historia del pueblo español, sintiéndose orgullosos de poder derramar hasta la última gota de su sangre, a pesar de la conducta de sus gobernantes .