Las Provincias

¿Y qué hay de lo suyo, vicepresidenta?

La gestión de la residencia pública de mayores de Carlet depende de Mónica Oltra. Sí, de la vicepresidenta del Consell, porque además de eso también es responsable de Igualdad y Políticas Inclusivas, que es como se llama ahora. A ella corresponde, por tanto, informar de las actuaciones puestas en marcha tras publicarse hace unos días la fotografía de un interno semidesnudo con las piernas atadas en el suelo de su habitación. De las medidas que se adoptarán para que imágenes como la vista no vuelvan a repetirse, que no a publicarse, vicepresidenta.

Por eso esperé impaciente su comparecencia el martes en Les Corts para conocer cómo van a rescatar a las personas, y perdone que me apropie de una de sus frases más pronunciadas, en esa y otras residencias donde, usted misma lo dijo porque se lo han contado los trabajadores, existe una situación de abandono.

Pues nada de eso. Su respuesta a lo sucedido en Carlet es que en los últimos cinco años, durante el gobierno del PP, por supuesto, se produjeron en el centro seis muertes accidentales según un informe sobre incidentes y hechos extraordinarios elaborado por el director del centro. Y no ha podido usted viajar más en el tiempo porque sistemáticamente, añadió, se ha destruido la documentación en la dirección territorial correspondiente.

Conocido el dato, que estremece, cierto, yo me pregunto: ¿Y qué hay de lo suyo? Sí, de la investigación abierta por el Consell para esclarecer la falta de cuidados que recibió el anciano fotografiado, porque eso dijeron que iban a hacer. O del cambio de modelo y proyecto anunciados para primar la autonomía frente a la dependencia y lograr una atención óptima a las personas residentes. Incluso del expediente abierto a los trabajadores que tomaron la foto.

Pero de todo eso, ni media. Y de eso es de lo que debería haber informado, vicepresidenta, porque ya hace año y medio que gobiernan y el último incidente de Carlet no ocurrió hace tres años. La política del retrovisor es lo que tiene. A veces, de tanto mirar atrás, choca uno con lo que tiene delante. Y usted ha chocado con Carlet. Y le toca hacer papeles. Por ejemplo, el de dar cuenta de cómo piensa resolver la falta de personal. Y de inspectores en la Conselleria que gobierna, donde hace un año sólo había siete y ahora dos más pero aún hay que hacer mucho para llegar a los 27 que marca la ley para poder afrontar las necesidades reales.

Me extrañó no verla en la cumbre del año, qué digo, del siglo, para recibir a Puigdemont. Nos contaron desde su Conselleria que estaba despachando asuntos de trabajo como todos los lunes. Pasada la cita, pensé: nadie podrá acusarla de dar oxígeno al independentismo catalán porque no estaba. Lamento decirle que tras escucharla en Les Corts informar de las actuaciones en la residencia de Carlet, de dar oxígeno a los internos y sus familias, tampoco.