Las Provincias

La ley del silencio

La pregunta es la esencia del periodismo. Sin ella no hay respuestas. Ni historias que contar. El Valencia hace tiempo que aplicó el método del rancho en las ruedas de prensa. Una pregunta por medio. El argumento es no hacer las comparecencias eternas y el reto del informador es acertar con la única bala que tiene en la canana. Ayer, durante la rueda de prensa de despedida de Pako Ayestarán, el rancho quedó en las sobras. La sesión se levantó con un exentrenador con ganas de hablar y muchas manos alzadas a la espera de que le dieran el turno para interrogar al despedido. Sólo hubo cuatro preguntas al técnico. Una, por parte de la radio oficial del club -una perogrullada- y las tres restantes elegidas por el supuesto azar. Todo muy 'orwelliano'. No creo que Ayestarán compareciera para escurrir el bulto. La honestidad ha regido sus decisiones. Acertadas o no. Otra cosa es que al club no le interesara que resonaran determinadas razones. ¿Este es el proyecto de equipo que Lim le presentó en mayo? ¿Alguien le aconsejó que cambiara el estilo de juego? ¿Es cierto que usted no quería un delantero centro? ¿Se ha sentido protegido por la dirección deportiva? ¿Pidió un mediocentro? ¿Le obligaron a no poner a Diego Alves? ¿Le prometieron que no venderían a André, Alcácer y Mustafi? ¿Le han explicado los motivos de su destitución? Son preguntas que a bote pronto me vienen a la cabeza y que se han quedado en el tintero a la espera de que algún día ojalá tengan respuestas. Ayestarán tenía que haber alquilado el salón de un hotel para evitar presiones y mirones. La entidad tiene que entender que la palabra forma parte de la información que demanda el socio, que se encuentra con una pared para conocer cosas de este su Valencia. Cultura de club ¿A qué hay miedo? ¿A las preguntas o a las respuestas? Desde Singapur supongo que no quieren algarabía, como en Raffles, donde no se escuchaba en los pasillos ni el zumbido de una mosca. Lim manda. Es paradójico aplicar la ley del silencio en la ciudad del ruido.