Nueva denuncia de abandono en el asilo de Carlet investigado por atar a un anciano

Vacío. Así se encontró el hombre el puesto de auxiliares cuando buscó explicaciones sobre el estado de su madre. / lp
Vacío. Así se encontró el hombre el puesto de auxiliares cuando buscó explicaciones sobre el estado de su madre. / lp

Un familiar presenta una queja ante la Generalitat al no hallar a auxiliares en la residencia cuyas condiciones prometió indagar hace un año la conselleria

Juan Antonio Marrahí
JUAN ANTONIO MARRAHÍValencia

«No hay comunicación por parte del centro», «no encuentro en toda la sala personal sanitario», «no tienen libro de reclamaciones»... Son las quejas que Francisco Lozano ha presentado ante la Generalitat por la «lamentable situación de abandono y desidia» que asegura haber presenciado en la residencia de la tercera edad de Carlet, donde está ingresada su madre de 75 años. Se trata del centro investigado por la foto de un anciano atado y caído en el suelo que acumula seis muertes en extrañas circunstancias en sólo cinco años. Esta nueva denuncia contra el funcionamiento de la residencia llega casi un año después de que la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas anunciara una investigación de la que, de momento, no hay ningún resultado. Tras el escándalo, la consellera Mónica Oltra incidió en la falta de personal y servicios, echando la culpa a la gestión del anterior gobierno autonómico.

Lozano, que paga 900 euros por los servicios, describe cómo el sábado, en la habitual visita a su madre, la halló sola junto con otra anciana en su planta. Y descubrió que su estado había empeorado con una parálisis. «Intento averiguar qué ha pasado y no encuentro personal sanitario en toda la sala», indica.

Comienza su odisea. «Antes de bajar a recepción», refleja en su queja, «separo a una paciente de una mesa donde se está golpeando con la cabeza». Ya en la recepción, «no tienen idea de qué le ha pasado a mi madre». Indignado, solicitó el libro de reclamaciones, «pero no tienen». «Después de diez minutos me hacen una fotocopia de una fotocopia».

Su indagación para saber qué le había sucedido a su madre siguió en la cafetería. «Allí me entero de que hay una sala de agudos donde supuestamente hay personal sanitario y, mientras espero el ascensor, un usuario me dice que los auxiliares están almorzando y no se les puede molestar». Lozano asegura que en 40 minutos no encontró a ningún responsable.

Finalmente, logró localizar a una enfermera. Y supo así que la parálisis de su madre «había sido detectada el martes». «La empleada me dijo que indicó a la doctora que nos avisara» del deterioro. Sin embargo, «cinco días después, nadie nos había informado». Tras lo sucedido, concluye que existe «abandono, desidia con los mayores y falta de respeto».

Nadie en la residencia respondió a las llamadas de LAS PROVINCIAS para conocer su versión sobre los problemas descritos por Lozano. Nada más tener conocimiento del asunto a través de este diario, fuentes de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas se comprometieron a analizar los hechos expuestos por el afectado en la queja para ofrecer una respuesta.

Temas

Carlet

Fotos

Vídeos