Los municipios de la Comunitat Valenciana que dejan de ofrecer clase en castellano pasan de 2 a 63 en un año

Alumnos durante el primer día del curso. /EFE
Alumnos durante el primer día del curso. / EFE

La desaparición de la doble línea está detrás del aumento de la enseñanza única en valenciano en los colegios públicos

Joaquín Batista
JOAQUÍN BATISTAValencia

La aplicación del modelo lingüístico del Consell en las clases de 1º de Infantil, las de acceso habitual al sistema, ha disparado la oferta de enseñanza en valenciano en los colegios públicos. El motivo es que ya no puede haber doble programa, es decir, que convivan grupos formándose en castellano con otros que lo hacen en la lengua propia. Para hacerse una idea del cambio, en sólo un curso (del 2016-2017 al 2017-2018) 63 municipios han dejado de tener aulas donde el español era vehicular, por lo que la única oferta es en valenciano. Sin embargo, del 2015-2016 al 2016-2017 el cambio sólo se dio en dos. Cabe destacar que existían normativas muy distintas para regular la variación de los programas lingüísticos.

Aunque el decreto que fijaba el nuevo modelo lingüístico en las escuelas está suspendido cautelarmente, su filosofía se mantiene en 1º de Infantil gracias al decreto ley aprobado por la vía de urgencia a principios de mes. Esta normativa crea nuevos programas denominados A, B y C que se corresponden con los de la norma suspendida: Avanzados, Intermedios y Básicos, respectivamente. De hecho la distribución horaria en castellano y valenciano es la misma en unos y otros.

La justificación de Educación es que el decreto ley garantiza la normalidad en el inicio del curso y respeta la opción de las familias, pues la elección de plaza de la última admisión se hizo con el primer decreto en vigor. Se evitaba así una nueva matriculación que habría sido conflictiva por el inminente arranque de las clases, si bien es cierto que la administración apuró los plazos, pues la suspensión cautelar fue notificada a finales de mayo y se confirmó a finales de junio, sin olvidar que la conselleria fue advertida por el TSJCV a finales de julio de que no la estaba aplicando correctamente. Por no hablar de que en el último recurso presentado, el 31 del citado mes, Educación no pidió que fuera resuelto en agosto, por lo que sigue pendiente de valoración.

Más allá de tácticas judiciales y procesos administrativos el escenario territorial que se dibuja implica un claro aumento de la presencia del valenciano en las aulas de 1º de Infantil de los colegios públicos. Los datos citados se extraen de los resúmenes de escolarización que publica el portal de Transparencia de la Generalitat, que permiten consultar las unidades, líneas y programas de cada centro sostenido con fondos públicos en los últimos ejercicios, y del anexo del decreto ley, que recoge la modalidad que aplica cada escuela en sus aulas de tres años.

Del curso 2015-2016 al 2016-2017 sólo desapareció el castellano en la red pública en Alcoy y Algemesí al no mantenerse la única unidad de tres años que lo ofrecía en 1º. Por entonces el proceso para conseguir estos cambios era distinto. La solicitud partía de los centros y debía autorizarla la administración autonómica. Hubo más peticiones satisfechas en el mismo sentido, pero no implicó la eliminación de la oferta, pues al menos se mantuvo otra aula de 1º en español en el municipio.

Un ejercicio después, del 2016-2017 al 2017-2018, la situación es bien distinta, con 63 localidades donde sus centros públicos han optado únicamente por el valenciano tras perder las aulas de castellano existentes. Con el nuevo decreto, todos los colegios tuvieron de plazo hasta el 25 de marzo para adaptar sus proyectos lingüísticos, escogiendo uno de los niveles propuestos (Básicos, Intermedios y Avanzados). La propuesta partía del claustro docente y el consejo escolar debía ratificarla por mayoría de dos tercios. En caso contrario conselleria decidía.

Más allá de que ya se conocía la idea de que a más valenciano se podría aumentar la carga de inglés en Primaria o la certificación de idiomas automática y superior para los niveles Avanzados (los de más valenciano), la clave de semejante aumento está en la desaparición de la doble línea lingüística, pues el nuevo nivel se aplicaría a todos alumnos del mismo centro.

Las escuelas en esta situación tenían que elegir: quedarse con el castellano, con el valenciano o ir a un nivel intermedio. Y de los datos se desprende que la mayoría eligieron la primera opción, que al fin y al cabo también prometía ventajas en términos de recursos y de formación del personal docente.

Con el nuevo modelo del Consell, este curso hay 281 municipios donde sólo se estudia en valenciano en tres años en los centros públicos, un 30% más que en el pasado. Además de localidades pequeñas, también hay ciudades medias o grandes como Castellón, Xàtiva, Sant Joan, Ontinyent, Calpe, Mislata, Massamagrell, La Vall d'Uixò, Dénia, Bétera, Alboraya, Benetússer o Alaquàs.

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