Menores sin control

Mientras caen los delitos comunes en la adolescencia, crecen los intentos de homicidio, las lesiones, el maltrato y violencia sexual

Juan Antonio Marrahí
JUAN ANTONIO MARRAHÍValencia

Se dice que la peor desgracia que puede pasar a unos padres es que se les muera un hijo. Pero hay algo más doloroso: que un hijo mate a otro». Es la reflexión del juez de menores Emilio Calatayud ante el crimen cometido por un niño de 14 años en Alicante.

Un chaval que hunde un cuchillo en el corazón a su propio hermano, un joven de 16 años que intenta asesinar a la pareja de su madre con un machete en Benigànim, alumnos investigados por la violación a un niño en un colegio... Los delitos más graves crecen entre menores de edad, tanto en la Comunitat, como en el resto de España. Salen a la luz los casos más duros, pero las estadísticas del Ministerio del Interior revelan una realidad: más de 600 jóvenes son detenidos cada año en la Comunitat por los delitos más dolorosos: homicidios, lesiones, maltrato familiar y agresiones sexuales.

Si observamos la evolución de los últimos cinco años, la delincuencia juvenil, en general, desciende en España un 13% y se mantiene estable en nuestra región en sus cifras de detenidos. Sin embargo, los delitos que entrañan un daño físico directo van en aumento.

Chicas y chicos de entre 14 y 17 años roban menos y protagonizan menos actos vandálicos. Pero se les va la mano con más facilidad contra padres, hermanos o abuelos. Hay más palizas callejeras y incrementa de manera muy alarmante su implicación en los delitos sexuales más dañinos: violaciones y abusos.

Empezamos por el homicidio. Casos como el de Alicante, consumado, o Benigànim, tentativa, han acabado con 24 menores detenidos entre 2012 y 2016 en nuestra región. Basculan entre tres y cuatro al cabo del año en nuestra región. Pero en estos momentos van al alza. Y los datos más recientes inquietan a la fiscal de menores de Valencia, Consuelo Benavente: «Este año ya tenemos un intento de homicidio protagonizado por un adolescente y otro de asesinato», el del joven de Benigànim. Sólo en la provincia de Valencia, la Fiscalía registró otros cuatro casos el año pasado.

Fuera de casa, también más violencia. Las lesiones, palizas a golpes por diferencias o conflictos puntuales se han disparado. De los 283 detenidos pasamos a 327. Lo mismo sucede con los malos tratos en el ámbito familiar, que evoluciona a peor con 192 menores arrestados en 2012 frente a los 244 de hace un año. Otro incremento de casi el 30%.

Delincuencia sexual. Tres cuartos de lo mismo. Los menores detenidos pasan de 60 al año a 81, un ascenso del 35%. Los casos de abuso sexual, por ejemplo, se han doblado. El machismo emerge a edades tempranas. De los 81 adolescentes arrestados en la Comunitat por estas conductas, sólo una era mujer.

Agresión y destrozos

Hace unos años, unos padres valencianos acabaron denunciando a sus dos hijos de 12 años y 13 años. La niña los acusaba de controlarla e invadir su intimidad. El niño se transformaba en un torbellino destructor cuando se le llevaba la contraria. O cuando se caía la conexión a internet. Descargaba la ira hacia su madre y hacia los objetos de la casa. Los forenses se toparon con trastorno de emociones, falta de empatía y remordimiento, incapacidad para controlar frustración e ira.

Pura Beltrán, psiquiatra forense y jefa de Laboratorio del Instituto de Medicina Legal (IML) de Valencia, alerta de la falta de control de la ira. El posible detonante en el crimen de Alicante tras una discusión entre hermanos por un asunto tan banal como un perro.

Los expertos coinciden a la hora de explicar lo que está sucediendo con los menores más violentos: agresividad descontrolada tras años con pocos o nulos límites, carencias educativas en empatía y respeto entre sexos, sin entender las consecuencias de determinados actos, con un fácil acceso a pornografía o contenidos peligrosos de internet. Pero no nos engañemos. También contagiados por una sociedad adulta que, como advierte la Fiscal de Menores, «irradia agresividad gota a gota».

¿Imagina usted cuánto ha soportado un padre antes de denunciar a su propio hijo siendo un niño? Esas amargas decisiones las tomaron casi 650 familias valencianas en 2016, según la memoria de la Fiscalía General del Estado.

Es un error pensar que la violencia infantil es territorio exclusivo de entornos desestructurados, padres con problemas o gente de pocos recursos. Kernen Cuervo, profesora del departamento de Psicología Evolutiva de la Universidad Jaume I ha investigado la violencia filio-parental. Los estudios descubren «padres excesivamente permisivos, sobreprotectores y que, en algunos casos, dotan a sus hijos de más beneficios que obligaciones». Sin experiencia con la frustración, «las demandas» de los niños «van en aumento y puede desarrollarse un comportamiento tiránico».

Según el juez Calatayud, «los padres empezamos a perder el pulso con nuestros hijos cuando nos empeñamos en preguntarles todo: ¿qué quieres comer?, ¿a dónde quieres ir de vacaciones?, ¿qué ropa quieres?».

César Chaves Pedrón es presidente de la Sección de Menores del Colegio de Abogados de Valencia. En su opinión, la solución ante el problema no es endurecer penas. «En la reforma de 2006 ya se hizo. Necesitamos planteamientos educativos más que penales», razona. Y a la hora de reformar a los chavales lanza una crítica: «La ejecución de medidas en medio abierto, como las tareas socioeducativas o libertad vigiladas, tienen pocos medios y muchas tardan en ejecutarse. Hay muy buenos profesionales, pero son pocos para atender tantos casos».

El magistrado Calatayud propone «una pregunta que todos los padres nos deberíamos hacer al menos una vez en la vida: ¿Y si nuestro hijo fuera un criminal?, ¿qué haríamos?. He visto cometer hechos terribles a menores de todas las clases sociales, también de familias acomodadas y medias. Nadie está libre de que su hijo sea víctima de un crimen. Pero tampoco de que sea un criminal».

10 casos graves

1
5 de febrero de 2018

Homicidio tras discutir por el perro

El drama más reciente. Un niño de 14 años mata a su hermano en Alicante tras discutir por la mascota de la familia, un perro. Habían reñido en otras ocasiones, peroesta vez le clava un cuchillo en el corazón.

2
4 de febrero de 2018

Armado con un cuchillo y un bate

Un adolescente de 16 años empuña un cuchillo carnicero y un bate contra el compañero sentimental de su madre. Le hiere mientras dormía. Al ser arrestado por la Guardia Civil, asegura que ha actuado movido por los celos.

3
24 de enero de 2018

Apuñaladas por una menor de 17 años

Alaquàs. Dos mujeres caminan por la calle y son sorprendidas por dos jóvenes, una de ellas menor de 17 años. Les piden fuego e intentan quitarles el bolso. Al resistirse son acuchilladas en el abdomen y el brazo.

4
21 de enero de 2018

Acuchillado por la espalda

Discusión entre varios jóvenes en una calle de Aldaya. Un joven de 24 años acaba pateado en el suelo.Un chico de 17 años saca un objeto punzante y se lo clava por la espalda. La vícima termina en el hospital con un riñón gravemente afectado.

5
17 de marzo de 2017

Armas blancas, golpes, amenazas

Fallas del año pasado. La Policía Nacional arresta a tres jóvenes, dos de ellos de 16 y17 años, por una oleada de atracos. Amenazaban a las víctimas verbalmente, pero no dudaban en emplear armas o palizas a golpes y puñetazos. Actuaban en el viejo caucedel río Turia y calles próximas, donde perpetraron diez atracos en pocos días.

6
6 de marzo de 2017

Paliza por defender a una mujer

Fractura de hueso nasal, hundimiento de la mandíbula y corte en el interior de la boca. Así acaba un joven que defendió a una mujer a la que dos energúmenos insultaban en Valencia. La Policía Nacional arresta a los autores, dos adolescentes de 16 años.

7
25 de febrero de 2017

Detenido a los 14 por acoso escolar

Empujones, golpes, insultos, robos o huevos contra la ventana de su cuarto. Es el acoso que sufre una niña de 13 años en Valencia. La Policía Nacional arresta a un chico de 14 años e investiga a otros dos menores por estos hechos.

8
16 de febrero de 2017

Agresión en un local de ocio

La Policía Nacional detiene a tres jóvenes por agredir a otro en un local de ocio. Máxima violencia: golpes en el rostro y contra el suelo hasta romprele la nariz.

2- Los expertos

Fotos

Vídeos