El Consell tiene pendiente hace un año el plan para evitar el acceso de menores a los bous

Jóvenes en un festejo de bous al carrer en Silla. / Juan J. Monzó
Jóvenes en un festejo de bous al carrer en Silla. / Juan J. Monzó

Las peñas plantean festejos específicos para los adolescentes con reses más pequeñas y la Generalitat negocia la participación de las escuelas taurinas

Daniel Guindo
DANIEL GUINDOValencia

Las cogidas que sufrieron dos chicos de 13 y 15 años el pasado verano en los bous al carrer de Museros y Calpe hicieron que se encendieran todas las alarmas, puesto que la edad mínima para participar en estos festejos taurinos es de 16. En ese momento, el Consell y la Federación de Peñas de la Comunitat plantearon algunas medidas para mejorar el control del acceso de estos menores a los recintos, como incrementar el número de colaboradores voluntarios que velan por la seguridad del festejo o dotarlos de chalecos reflectantes para hacerlos más visibles. Sin embargo, un año después y en el arranque de la época en la que tienen lugar más eventos taurinos en la región, el plan de la Generalitat no ha terminado de concretarse.

Bien es cierto que aspectos similares a estos y otro amplio abanico de acciones relacionadas con los bous al carrer se recogerán en el futuro reglamento que regirá estos festejos, una norma que, según indicó ayer el director general de la Agencia de Seguridad y Respuesta a las Emergencias, José María Ángel, estará a punto el próximo mes y entrará en vigor el 1 de enero del próximo año. Además, en este último año se han sucedido las reuniones entre los técnicos autonómicos y las distintas entidades que conforman el mundo del bou al carrer para acabar de perfilar el citado reglamento, centrado en incrementar la seguridad de los participantes, garantizar sus derechos y velar por el bienestar de los astados. Por ejemplo, detalló Ángel, un veterinario asesorará al director del festejo, que podrá ser un experto taurino miembro de la peña organizadora, y se mejorará la seguridad de las instalaciones (vallas, cadafales, etc.) y la respuesta de las ambulancias.

En relación a los menores, el presidente de la Federación de Peñas, Vicente Nogueroles, apuntó que la propuesta de la entidad es que haya un momento del festejo para estos adolescentes que, aunque no han cumplido todavía los 16 años, quieren participar en los bous al carrer. Por ejemplo, y durante un espacio de tiempo anterior al festejo, se podría organizar uno enfocado para estos menores con reses de menor tamaño; iniciativa que se está estudiando incluirla en el nuevo reglamento. En esta línea, el director general de Emergencias resaltó que el tema de los menores de 16 años es un aspecto que preocupa mucho a los técnicos autonómicos, por lo que están en conversaciones con las cuatro escuelas taurinas de la Comunitat para que puedan participar en los festejos.

El plan preveía más voluntarios con chalecos reflectantes para controlar el acceso a los recintos

Ángel, además, insistió en la necesidad de seguir concienciando a los participantes, para que, por ejemplo, no hagan uno del móvil mientras disfrutan de la fiesta o que no accedan al recinto con calzado poco apropiado como chanclas.

En cualquier caso, tanto desde la dirección general de Emergencias como desde el ámbito de las peñas que organizan los festejos siempre se ha resaltado la dificultad o, prácticamente, imposibilidad de conseguir que ningún menor de 16 años acceda a los recinto, ya que sería inviable acotar una zona para pedir el DNI a todos los asistentes y evitar que, durante el festejo, puedan entrar o salir participantes.

Además, también se ha descartado restringir el acceso a partir de una determinada edad. En un primer momento se valoró impedir la participación a los mayores de 65 años después de que el pasado año sufrieran cogidas personas de esa franja de edad, pero finalmente se ha descartado porque «hay mayores muy bien preparados y que no suponen ningún riesgo», apuntó Nogueroles, quien insistió en que «el riesgo es el que está dentro y no está pendiente del toro».

La labor de los voluntarios logra reducir un 40% las atenciones a los heridos

El presidente de la Federación de Peñas, Vicente Nogueroles, destacó que la labor de concienciación desarrollada por los voluntarios en los festejos de bous al carrer ha dado como resultado que, en el último año, se hayan reducido alrededor de un 40% las curas que los sanitarios han realizado a participantes en estos eventos.

En esta línea, Nogueroles explicó que, hasta ahora, la seguridad se volcaba especialmente en el participante directo del festejo, el recortador, por lo que en cierta medida se estaba dejando de lado al espectador, ese que participa indirectamente en la fiesta. Sin embargo, según los estudios que maneja la entidad, entorno al 85% de los heridos suelen ser esos participantes indirectos, de ahí que se haya incidido a las peñas en que deben preocuparse más por estos espectadores, situación que se ha traducido en el citado descenso de las atenciones. «Sobre todo, nos hemos centrado en hacer ver a la gente que tienen que estar con los cinco sentidos en el toro y que, por ejemplo, tienen que dejar el móvil mientras estén en el recinto», puntualizó.

Por tanto, incrementar el número mínimo de colaboradores voluntarios de cada festejo y dotarlos dotarlos con chalecos reflectantes, dos de las acciones que preveía el Consell para tratar de evitar el acceso de menores a los recintos, finamente se ha dejado a un lado, puesto que los informes desvelan que éste no era el principal problema, sino el de la concienciación de los participantes. Los esfuerzos, por tanto, continuarán en esta línea e, incluso, se va a editar un manual de buenas prácticas para el colectivo.

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