Los homicidios aumentan en la Comunitat Valenciana por la violencia machista

Mientras el resto de delitos se desploma, un tercio de los crímenes responden a las agresiones de género

Juan Antonio Marrahí
JUAN ANTONIO MARRAHÍValencia

Juan tiene 50 años, reside en Campanar y no recuerda haber presentado una sola denuncia en su vida. Paco tiene 49 años y habita cerca de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. «Me robaron la cartera a los 17, en el instituto. Fue un atraco con navaja junto a una parada de autobús de la Malvarrosa». A Mar, de 34 años, le quitaron el bolso hace cinco años. Hace dos, le arrancaron un retrovisor. Sin embargo, a siete mujeres y un niño les han arrebatado lo más valioso, la vida, en los casos de violencia de género registrados este año en la Comunitat.

La delincuencia en nuestra región es, en general, un mal a la baja. La presión policial, los mejores sistemas de seguridad y un notable retroceso de las mafias que llegaron con el arranque del milenio han hecho que la tasa de criminalidad descienda durante los últimos años.

En 2016 se cometieron en España 43,2 delitos por cada 1.000 habitantes. La Comunitat se sitúa ligeramente por encima, con una tasa de criminalidad de 46,4. Eso sí, por detrás de Baleares, la región más insegura, Madrid, Melilla, Ceuta y Cataluña. Es decir, actualmente somos quintos del país en el ranking delictivo, según el último balance anual del Ministerio del Interior.

Ya en el contexto autonómico, observamos que la vulneración del Código Penal se mueve en una amplia horquilla. Benidorm, Santa Pola y Torrevieja despuntan como las localidades más inseguras de la Comunitat. Por contra, Ontinyent o Mislata aparecen como las más tranquilas. En el plano evolutivo, casi todos los delitos bajan, pero los homicidios repuntan impulsados por la implacable violencia de género.

A finales del mes pasado, el delegado del Gobierno lanzó un mensaje tranquilizador: en el tercer trimestre el número de delitos había caído un 2,5%, con especial reducción de robos con fuerza y atracos. Sin embargo, las alarmas suenan con los homicidios, que van en ligero aumento por culpa de los asesinatos de violencia de género. Con ocho víctimas mortales, ya superamos el número de mujeres y niños fallecidos durante el año pasado.

La Comunitat registra 27 homicidios y casi un tercio corresponden a crímenes machistas

El mapa valenciano de la criminalidad deja Benidorm en una situación excepcional. A tenor de los datos más recientes de Interior, correspondientes al primer semestre, presenta una tasa de criminalidad de 44 delitos por cada 1.000 habitantes. En los primeros seis meses del año se produjeron 2.932 infracciones penales. A razón de 16 delitos al día. Destacan las cinco violaciones, delito que aumenta, los casi 1.400 hurtos o el medio centenar de vehículos sustraídos.

La localidad turística por excelencia tiene 66.600 ciudadanos empadronados. Sin embargo, en meses de verano habitan en ella más de un millón de personas. Mónica de Blas, portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Alicante, interpreta así las elevadas cifras de delincuencia. «Su nivel turístico es enorme. Y hoy es más de fiesta que de turismo tranquilo, con continuo movimiento de gentes, población flotante y una gran presencia de carteristas y ladrones españoles en busca de descuidos de extranjeros». En su opinión, «necesitaría un refuerzo todo el año, sin embargo, sólo llega en época de verano y es claramente insuficiente».

Algo parecido sucede en Torrevieja, la segunda ciudad menos segura de la Comunitat. Con 36 delitos por cada 1.000 habitantes, ha sido escenario de medio millar de robos en viviendas en seis meses, una de sus principales lacras, y casi 90 atracos, delito en alza en esta parte del sur de Alicante.

Fotos de algunos crímenes en la Comunitat

Refuerzos estivales

Según el secretario regional del sindicato, Miguel Ángel García, «observamos un elevado índice de delitos en zonas turísticas. La población se multiplica en los meses de verano, pero el número de policías suele ser el mismo o incluso menor, pues los agentes de las distintas plantillas también disfrutan de sus vacaciones de verano». En su opinión, hace falta «un nuevo modelo policial que optimice mejor los recursos humanos de las fuerzas de seguridad y evite la duplicidad de funciones».

De Blas urge también una comisaría en San Vicente del Raspeig «por el incremento de población», un mayor número de agentes en Alicante y «vehículos todoterreno para poblaciones como Alcoy». Allí, razona, se producen «robos en zonas apartadas de montaña, y por caminos de tierra o piedra inclinados un coche patrulla tarda mucho más en llegar ante una emergencia».

Ya en la provincia de Valencia, la localidad que sale peor parada en el mapa de la delincuencia es Aldaia, con una tasa de 30 delitos por cada 1.000 habitantes en el primer semestre de este año. En este punto de l'Horta llama la atención el aumento de atracos, que se han doblado respecto al año pasado. También los robos con fuerza en viviendas.

Benidorm, la localidad más delictiva de la región, registró cinco violaciones en el primer semestre

La ciudad de Valencia es, en relación a su población, el segundo de los municipios con mayor nivel delincuencial de su provincia. Presenta una tasa de 28 delitos por cada 1.000 habitantes. En la capital preocupa el aumento de reyertas, 220 en el primer semestre, o el ligero ascenso de robos en viviendas. Se producen una media de cinco al día. Por contra, hay una considerable reducción de violaciones, que pasan de 17 en la primera mitad del año pasado a 9 en esta.

A nivel autonómico, los crímenes repuntan. Por fortuna, atrás quedan los primeros y sangrientos años del nuevo milenio, en los que las mafias de las drogas y la prostitución elevaban el número de víctimas por encima del medio centenar. Hasta el 15 de diciembre eran 27 los homicidios contabilizados en la región, cifra agravada por un noviembre negro con víctimas de violencia de género en Villena, Alzira, Vinaròs o Guadassuar. Casi un tercio de los crímenes contabilizados este año responden a esta lacra.

Pocos policías protectores

Más allá de las muertes, el delito machista es un problema en alza, pues también han crecido las denuncias de malos tratos. El año pasado, el Poder Judicial contabilizó 18.000 víctimas de violencia de género en la Comunitat. En el segundo trimestre del año, las denuncias habían aumentado un 14%.

Desde el SUP constatan una «alarmante falta de efectivos» en lo que a protección de víctimas de violencia de género respecta. García habla de entre 50 y 80 víctimas por cada policía protector. «Con semejante ratio es difícil pensar que la protección a las víctimas de la violencia de género se pueda dar de una manera efectiva, por mucha motivación y dedicación que pongan los agentes especializados en este cometido. Y en las zona rurales, con competencia de la Guardia Civil, no están mucho mejor».

La ciudad de Valencia sufre 220 reyertas y peleas con lesiones en la primera mitad del año

Tras repasar la geografía del delito, nos centramos ahora en la de los autores. El año pasado fueron condenados en la Comunitat 33.400 delincuentes adultos y 2.000 menores de edad, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). En el caso de los mayores, tres de cada cuatro personas que delinquen en nuestra región son de origen español y sólo un 25% procede de países extranjeros. El porcentaje de delincuentes foráneos menores de edad todavía es más reducido: un 20%, frente a un 80% originario de nuestro país. Llama la atención que la Comunitat es la segunda región de España con un mayor número de menores condenados por delinquir.

De los 44.700 delitos que acabaron con condena el año pasado en tierras valencianas, 34.000 fueron perpetrados por españoles y 700 por personas del resto de Europa. Otros 2.600 son infracciones de americanos. Y destacan también las 2.200 cometidos por africanos.

Fotos

Vídeos