Mafias usan balsas de plástico y lanchas de narcos para el tráfico de inmigrantes

La Agencia Europea de Fronteras alerta del auge de esta práctica en la Comunitat tras llegar cien pateras en 2017, el doble que el año anterior

A. CHECA VALENCIA.

Sin escrúpulos, con ausencia total de medidas de seguridad hacia los ocupantes de las pateras, inmigrantes desesperados por alcanzar un futuro mejor, y tratando de rentabilizar cada desplazamiento marítimo al máximo. Frontex, la Agencia Europea de Fronteras y Guardacostas, lanza una advertencia que impacta de lleno en una cruda realidad que vive la Comunitat: el empleo de balsas de plástico (no muy diferentes de las que se ofertan en almacenes de 'todo a 100') y lanchas del narcotráfico por parte de las mafias de tráfico de personas para disparar la llegada de inmigrantes ilegales a la región.

El director ejecutivo de la agencia, Fabrice Leggeri, se reune esta semana con responsables del Ministerio del Interior para tratar la creciente lacra. Si en 2016 fueron menos de 7.000 las personas llegadas en patera al Mediterráneo español, el año pasado el dato se acrecentó hasta superar las 20.000 en Comunitat Valenciana, Andalucía, Murcia y Baleares. En la región valenciana fueron alrededor de un centenar las embarcaciones detectadas, más del doble que las del año anterior.

Dos son los métodos empleados por las redes de inmigración que Frontex sitúa en el ojo del huracán. Por un lado el uso de «lanchas de plástico baratas, de fabricación china», como indican desde la agencia, de una 'eslora' superior a los tres metros y considerable amplitud, con las que las mafias habrían llevado a cabo numerosas singladuras en la anterior ruta de Libia a Italia, ahora abandonada por el aumento de la vigilancia y el peor estado del mar. Estas balsas de 'todo a 100', como subrayan los expertos, han sido empleadas en algunas de las llegadas de inmigrantes a las costas valencianass. Las endebles lanchas han sido utilizadas para cubrir las más de 200 millas (por encima de 300 kilómetros) que separan las costas de Argel y Alicante, dos de los puntos de salida y destino más repetidos en la avalancha experimentada el año pasado.

Rescatados tras naufragios

El peligroso empleo de estas barcas de plástico quedó patente el pasado fin de semana. El sábado, 150 inmigrantes fueron rescatados en el mar de Alborán tras salir desde Alhucemas en seis embarcaciones, algunas lanchas hinchables de juguete.

En los desplazamientos a la Comunitat están presentes también otros navíos totalmente dispares: embarcaciones empleadas habitualmente por narcos y que de manera «reciente» han pasado a manos de mafias de tráfico de personas.

Estas lanchas rápidas, «habitualmente involucradas en el movimiento de hachis, pueden transportar a muchas personas en poco tiempo y hacen salidas simultáneas para ponérselo más difícil a las autoridades», según indican desde la Agencia Europea de Fronteras.

Desde Frontex señalan la represión del Gobierno de Marruecos sobre la región del Rif, la región del norte en pie de guerra por tensiones sociales, como una de las razones geoestratégicas para explicar también el aumento del flujo migratorio hacia España experimentado durante el año pasado.

Como ya avanzó LAS PROVINCIAS, la masiva llegada de pateras, muchas de ellas con menores no acompañados, ha tenido una consecuencia colateral en la región: ha puesto en jaque la capacidad de plazas de internamiento de adolescentes extranjeros en desamparo en la Comunitat. «El sistema de acogida de estos niños no está preparado en la Comunitat para recibir a tal cantidad de menores», advirtió Save the Children. El aluvión obligó a la conselleria a abrir cuatro nuevos pisos de acogida. La semana pasada Save the Children trató la problemática con Mónica Oltra e incidió en la necesidad de cambiar el modelo de acogimiento, evolucionando de uno de internamiento a otro basado más en la educación de los menores.

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