Las juntas deportivas, obligadas a tener al menos un 40% de miembros de cada sexo

Un aficionado a la caza, una de las federaciones que ha presentado alegaciones contra la norma. / R. A.
Un aficionado a la caza, una de las federaciones que ha presentado alegaciones contra la norma. / R. A.

Más de la mitad de las federaciones valencianas arremeten contra la norma autonómica de género al considerarla «imposible de cumplir»

Juan Antonio Marrahí
JUAN ANTONIO MARRAHÍValencia

Numerosas federaciones deportivas valencianas han comenzado el año revueltas y contrariadas. La razón es una norma autonómica que quiere desarrollar el Consell para «avanzar en la igualdad de género en el deporte» que impone que haya, al menos, un 40% de integrantes de cada sexo en las juntas directivas de las distintas organizaciones.

A finales del año pasado, una carta del director general de Deporte, Josep Miquel Moya, recordaba el asunto «a las presidentas y presidentes». Como 2018 es año de elecciones federativas, una de las «prioridades de la legislatura es avanzar en la igualdad de género, no sólo en cuanto a practicantes» deportivos, «sino en participación de la mujer en los órganos de gobieno», explica el responsable autonómico.

Para ello, tanto en el Decreto de Entidades Deportivas de la Comunitat, de inminente aprobación, como en la Ley de medidas fiscales, de gestión y de organización de la Generalitat, se fija el citado porcentaje de miembros de cada sexo en las asambleas generales y en las juntas directivas. En este último caso, «con carácter obligatorio».

La Generalitat pretende «la igualdad de género», pero entidades como Caza ven la norma «inconstitucional»

José Gómez es presidente de la Confederación de Federaciones Deportivas de la Comunitat (Confedecom), con representación de 35 de las 56 existentes. «La norma es, en la mayoría de casos, imposible de cumplir», lamenta. Según el responsable, «jamás hemos conocido quejas relacionadas con el acceso de mujeres a los órganos de gobierno de las federaciones deportivas».

Gómez, al frente también de la federación de Tenis de Mesa, añade este razonamiento: «no se puede obligar a nadie, sea hombre o mujer, a formar parte de una junta directiva para lograr un determinado porcentaje. Habrá que respetar la voluntad y, ante todo, que quienes ocupen el puesto tengan cierto conocimiento del deporte y capacidad, sean mujeres u hombres».

Las presidentas apelan al «sentido común» y piden flexibilidad para cada organización

La Federación de Gimnasia de la Comunitat Valenciana está compuesta por 3.000 personas federadas. Un 80% son mujeres y un 20%, hombres. Su junta directiva se compone de cinco mujeres y cuatro hombres. En su caso no hay problema con el requisito legal, sin embargo Gimnasia considera «inviable» para otras federaciones con afición mayoritaria masculina ese porcentaje general del 40% que requiere la ley.

Concepción Rico, conocida como Lisi, es la presidenta de la entidad. «Las cuotas obligatorias son una forma de integración, pero hay federaciones con serios problemas para cumplirlas que merecen flexibilidad y tiempo. No puede ser obligatorio para ya», admite. «Por su escasa afición femenina, será imposible formar una junta directiva en condiciones con ese porcentaje».

Según Lisi, «sería un error acabar poniendo a una mujer con el único fin de cumplir con la exigencia». Formar parte de una junta directiva requiere «amor y conocimiento sobre el deporte en cuestión, no sirve cualquier hombre ni cualquier mujer». Apuesta por «adaptar la cuota exigida a las posibilidades de cada federación» y «dar plazos a aquellas con dificultades para poder asumirlo».

Paqui Martínez es la presidenta de Béisbol, Softbol y Fútbol Americano. En su junta directiva hay cinco miembros, dos mujeres y tres hombres. También cumplen con el requisito, sin embargo, Martínez opina que la exigencia «va contra el sentido común». Y lo resume con una idea: «La verdadera discriminación es querer asignar puestos y formar juntas directivas de manera forzada, por razón de sexo en lugar de valía».

Béisbol también se suma a las alegaciones. Así lo ve Martínez. «En primer lugar, tiene que aspirar a una junta quien quiera, sea hombre o mujer, y después, quien valga, al margen de su sexo. No conozco ningún caso de mujeres que hayan sufrido barreras machistas para acceder a una junta directiva».

Para el presidente de la Confedecom «la integración de las mujeres en el deporte es necesaria y loable, sería terrible que hubiera mujeres que quisieran formar parte de una junta directiva y no se les dejara por razón de sexo, pero no hay constancia de ello». Y se pregunta: «¿qué van a hacer las federaciones con más tradición masculina o femenina para formar una junta con ese caprichoso 40% que nos imponen?».

En los últimos días, se han sucedido las alegaciones de las entidades contra el requerimiento autonómico. Más de la mitad están en contra. La disconformidad es, para la Confedecom, «generalizada y unánime». Como esgrimen en su escrito a la Generalitat, «va a ser, en muchos casos, absolutamente inviable». Y remarcan: «Cuesta entender que el deporte lo dirijan personas dependiendo de su sexo y no personas válidas para ello». Aún habiendo ganado unas elecciones en las urnas, argumentan, «independientemente del sexo del ganador o ganadora, la paridad impedirá que algunas personas puedan pertenecer a los órganos para los que han sido votados y esto es discriminación».

En federaciones como Deportes Aéreos o Caza, donde la afición femenina es muy baja, no saben qué hacer para encontrar a mujeres que quieran siquiera presentarse a las juntas directivas. Así lo expresa un técnico de la Federación de Caza: «Las aficionadas a la caza son muy pocas, por desgracia. Va a ser imposible y no podemos obligar a nadie». Gómez estima que «bastantes más de la mitad de las federaciones» valencianas van a tener problemas con la cuota marcada.

Quejas por la prohibición del voto por correo

Otra novedad que ha levantado ampollas entre las federaciones es la eliminación del voto por correo en las elecciones federativas. Según la Conselleria de Deporte, su pretensión es «conseguir una mayor transparencia y evitar los problemas que han surgido con este tipo de voto en elecciones pasadas».

Sin embargo, lamenta la Confedecom, «la norma causará un grave trastorno a la mayoría de federaciones, dada la diversidad de circunscripciones y la dificultad, en muchos casos, para acceder a votaciones presenciales». Su presidente cree que la obligación de la Generalitat es «garantizar la legalidad del proceso en vez de cortar por lo sano».

Raúl Esteban es vicepredidente de la Federación de Caza. En su opinión, y consta en las alegaciones, «nuestra voluntad de integrar a la mujer es firme, pero lo que plantea la norma es un sistema sin respaldo constitucional alguno, ni tampoco legal, a tenor de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional».

LAS PROVINCIAS consultó a la Conselleria de Deporte si prevé alguna excepción o flexibilidad con entidades deportivas que no alcancen el porcentaje. «No podemos, porque supondría incumplir el mandato legal», explican. «Si un candidato o candidata presentara una junta directiva que no cumpliera con al menos el 40% de cada sexo no podría ser admitida por la Junta Electoral Federativa correspondiente». Recuerdan que los miembros de las juntas «no tienen que ser obligatoriamente personas federadas».

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