El juego patológico ya es una droga: 4.000 menores valencianos abusan de la tecnología

Dos menores observan un teléfono móvil. /Brad Wynnyk / Fotolia
Dos menores observan un teléfono móvil. / Brad Wynnyk / Fotolia

La nueva Estrategia de Adicciones del Ministerio de Sanidad advierte del auge de las «adicciones sin sustancia» y pone el foco en las apuestas online

Arturo Checa
ARTURO CHECAValencia

Hay una nueva droga. Una «adicción sin sustancia» de por medio. Una fiebre capaz de hacer que el jugador se deje entre 100 y 500 euros al mes. Y aunque el perfil suele ser el de varones de unos 30 o unos 60 años, una franja de edad muy por debajo empieza a asomar preocupantemente: el de los menores atrapados por el diario uso de la tecnología. Así se expresa uno de los juicios recogidos por la Estrategia Nacional de Adicciones 2017-2024, hecha pública estos días por el Ministerio de Sanidad en el Portal de la Transparencia, y que subraya dos realidades: el juego patológico se considera ya una auténtica droga (sin sustancia) y los adolescentes se asoman peligrosamente a este precipicio.

La estrategia del Ministerio de Sanidad subraya «los nuevos retos» de la prevención del juego online, que no ha dejado de crecer, hasta en un 19,6% en los últimos dos años. La cifra global de jugadores virtuales supera ya el millón, según los datos del documento. Como subraya la Estrategia de Adicciones, «existe una preocupación creciente por el aumento del uso 'patológico' de internet, los medios digitales y las redes sociales, así como por el papel de las nuevas tecnologías como facilitadoras del acceso a y potenciadoras de otras conductas adictivas, especialmente de los juegos de apuesta y el juego online entre adolescentes, muy mediado por una publicidad agresiva».

Y aquí es donde la irrupción de los jóvenes se torna preocupante. Las cifras del Ministerio de Sanidad indican cómo el 18% de los adolescentes y los jóvenes de entre 14 y 18 años usa de manera abusiva las tecnologías. La estadística significa que en la Comunitat son algo más de 43.000 los chavales en riesgo de acabar atrapados en la droga del juego patológico por su abuso tecnológico. En toda España, el informe habla de 242.000 jóvenes.

«Aprender a utilizarlas»

«Ante estas nuevas adicciones, el éxito para superarlas no está en abandonar el uso sino en aprender a utilizarlo de manera no perjudicial», apuntó la ministra de Sanidad, Dolors Monserrat, en una reciente intervención al hilo de datos sobre estas adicciones. La moraleja es que la tecnología en sí no es mala, pero el cóctel que acaba suponiendo con el abuso de las apuestas online o los casinos virtuales causa la alerta en el Ministerio.

Las cifras autonómicas también constatan cómo la dependencia del juego ha sufrido un incremento en los últimos tiempos. La evolución anual del número de notificaciones por ludopatía, contabilizadas por la Conselleria de Sanidad , fueron 482 en 2016, un repunte con respecto a los 419 del año anterior, o las 397 asistencias de 2012. Ese año los casos tocaron fondo, tras alcanzar sus cifras más altas entre 2007 y 2009, cuando se llegaron a 672 asistencias: con la crisis ya presente, pero aún sin ser demasiado acuciante, el juego se convirtió en una adicción como válvula de escape. La incidencia del abuso de las tecnologías radica también en que se hace más temprano. La propia conselleria indica en sus estadísticas como en el curso 2016-2017 se observaba ya «un aumento paulatino del número de escolares» que reciben algún tipo de prevención sobre el «mal uso y/o abuso de las nuevas tecnologías». Especialmente llama la atención el aumento de los programas entre estudiantes de Primaria: pasan del 41% de niños incluidos en ellos en el curso 2014-2015 al 76% de la etapa 2016-2017. Una encuesta realizada entre escolares por la conselleria reducía a un 1,9% la proporción de menores en edad educativa con problemas relacionados con el juego de azar.

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