Un informe avisa que la reversión de La Ribera dejará desasistidas las urgencias

Vista del exterior del Hospital de La Ribera. / francisco garcía
Vista del exterior del Hospital de La Ribera. / francisco garcía

Advierte de que habrá una «disminución drástica» de la actividad asistencial y pide paralizar el proceso de forma transitoria

J. S. VALENCIA.

El proceso de reversión del Departamento de Salud de La Ribera prevista para el próximo 1 de abril no podrá realizarse sin que se produzcan «graves impactos sanitarios sobre la población atendida», con especial incidencia en las urgencias, a no ser que se cuente con un proyecto global.

Esta es una de las conclusiones de un informe realizado por Rodioc Consulting a petición del hospital, al que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS, que analiza el impacto que supondrá el paso de un modelo de gestión indirecta a uno público.

El documento asegura que a las 00:00 horas del 1 de abril, cuando se revierta el sistema, se producirán situaciones de riesgo en áreas como Urgencias, la UCI (que disminuirá entre 2 y 3 camas, es decir, el 10%), Urgencias Pediátricas, Cirugía de Urgencia, salas de hospitalización o en unidades de tratamiento urgente como Hemodiálisis, donde los pacientes o no se podrán tratar, o lo harán en condiciones deficientes, o deberán ser trasladados a otros centros, con grave riesgo.

El documento apunta que las operaciones caerán hasta un 20% y aumentará la lista de espera

Esta unidad no podrá asumir más que un 70% de los pacientes que actualmente trata y dejará de prestarse este servicio íntegramente en el hospital, mientras que en el resto de departamentos se envían a unidades privadas concertadas. Anualmente realiza unas 30.000 sesiones por lo que dejará de prestar asistencia a unos 25 pacientes al día.

En este sentido, el informe resalta que la atención al paciente urgente se verá mermada en torno a un 15%, «por lo que la creciente afluencia de pacientes a Urgencias en los últimos años no podrá ser atendida (...) y deberá ser desviada a otros Departamentos».

El informe indica que se producirá un aumento brusco y sin precedentes de las listas de espera quirúrgicas, ya que se reducirán las operaciones en un 10-20% (4.200 menos intervenciones menos al año). También aumentarán en radiodiagnóstico o endoscopias, dónde se deberán suspender hasta un tercio de las sesiones.

En cuanto al área de hospitalización, el informe destaca que el número de camas en el hospital se reducirá al menos en un 20% y se tendrán que cerrar 75. Todo ello implica que no se podrán disponer de recursos para la cirugía programada ni para los ingresos urgentes con la sobrecarga consiguiente de otros departamentos.

Por ello, recomienda suspender la reversión de manera transitoria ya que no existe un plan general, ni hay tiempo para elaborarlo, para llevarla a cabo de manera que ésta no suponga tener que asumir riesgos vitales para la asistencia sanitaria o la salud de los pacientes.

El gerente del Departamento de La Ribera, Javier Palau, indicó que el 31 de marzo cesarán 236 profesionales con contrato temporal y, a tres semanas de la reversión, «no sabemos si van a ser sustituidos por profesionales preparados», por lo que puede producirse «un colapso». Señaló que por la supresión de contratos desaparecerán servicios como Cirugía Pediátrica y Neurorradiología, mientras Medicina Digestiva se verá afectada al suspenderse el contrato de una digestóloga de la Unidad de Enfermedad Inglamatoria Intestinal.

Mientras, el Sindicato Médico de Asistencia Pública (SIMAP) cifró un sobrecoste del modelo Alzira para el ciudadano de 65 millones de euros en dos años (2015 y 2016). Desde Ribera Salud se negaron los supuestos sobrecostes y se recalcó que supone un 25 % de ahorro según la auditoría realizada por la Sindicatura de Comptes.

Fotos

Vídeos