Los incendios intencionados arrasan 20.000 hectáreas en quince años en la Comunitat Valenciana

Un militar de la UME, durante la extinción del fuego de la Calderona.
Un militar de la UME, durante la extinción del fuego de la Calderona. / EFE

La Conselleria de Medio Ambiente desconoce la motivación de los autores en siete de cada diez fuegos causados con voluntad de quemar

Juan Antonio Marrahí
JUAN ANTONIO MARRAHÍValencia

Esclarecer un incendio forestal es más complicado que indagar en un crimen. Así lo aseguró a principios de junio un alto mando del Seprona de la Guardia Civil durante una charla en Valencia sobre incendios forestales. Lo que sí es posible, y relativamente rápido, es conocer el origen, ya sea intencionado, por negligencia o por causas naturales. Según los datos de la Conselleria de Medio Ambiente, más de 2.000 fuegos con intencionalidad han arrasado casi 20.000 hectáreas en la Comunitat entre 2001 y 2015.

La tabla de los incendios intencionados a la que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS recoge también las principales motivaciones de los presuntos autores, detalles que se conocen gracias al trabajo de sus agentes medioambientales dedicados a investigación, en colaboración con la Guardia Civil.

Más información

En el periodo de análisis nuestra región ha padecido un centenar de incendios intencionados. Sin embargo, en la mayor parte de ellos, unos 1.400 que han destruido más de 14.000 hectáreas, no hay datos que permitan conocer qué pretendía el autor o autores.

Son los 600 restantes los que permiten arrojar algo de luz sobre el móvil que se esconde detrás del fuego. Y aquí destaca, de manera clara, la acción de los pirómanos. Según Medio Ambiente, los problemas mentales con tendencia a provocar fuego están detrás de 174 incendios que han quemado más de 1.100 hectáreas.

El segundo lugar en aquellos casos con motivación conocida lo ocupan los «incendios provocados por agricultores para eliminar matorral y residuos agrícolas que se dejan arder intencionadamente» y acaban propagándose al monte. Esta tipología de intencionalidad ha sido causa de 64 fuegos con 500 hectáreas arrasadas.

En el cómputo de la Generalitat aparecen, en tercer lugar, los «incendios provocados por pastores y ganaderos para regenerar y favorecer el nacimiento del pasto». Con este fin se produjeron 61 fuegos que calcinaron 273 hectáreas.

El vandalismo puro y duro, quemar por quemar, también existe. Medio Ambiente contabiliza 38 incendios de estas características que han quemado 24 hectáreas. Casi al mismo nivel en cantidad de fuegos se sitúan los «provocados por cazadores para facilitar» su actividad, constata la conselleria. Hay 30 incendios en este periodo con este propósito. Por extraño que parezca, hubo 14 fuegos por mero «rechazo a la creación o existencia de espacios naturales protegidos». Los debidos a especulación urbanística suponen una ínfima parte. Sólo se contabilizan cuatro y con una extensión de menos de 50 hectáreas afectadas.

La ministra niega que en España se pueda especular con el terreno forestal quemado

La ministra de Agricultura y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, durante su visita a Valencia aseguró que en España «no cabe la especulación con la superficie forestal quemada» porque una superficie que se ha incendiado «durante 30 años no puede cambiar el uso del suelo».

«En España no existe ningún margen para la especulación por incendios forestales, absolutamente ninguno», afirmó rotunda la ministra sin dar margen a la duda.

La ministra de Medio Ambiente ha visitado las obras de modernización de regadíos del sector 23 de la Acequia Real del Júcar. Allí García Tejerina anunció una inversión de 50 millones en obras de modernización de 26.000 hectáreas de regadíos del sector 23 de la Acequia Real del Júcar en Algemesí que se desarrollarán en distintas fases y beneficiarán a 25.000 agricultores.

En cuanto al posible aprovechamiento de la superficie forestal quemada la titular de Agricultura recalcó que en España «no existe ningún margen para la especulación por incendios forestales» porque explicó que una superficie que se ha incendiado «durante 30 años no puede cambiar el uso del suelo». Sólo puede hacerlo, puntualizó, si la comunidad autónoma declara que existe un interés general.

«Existe la posibilidad de que cuando hay un interés general superior y se ha producido un incendio, la comunidad autónoma puede cambiarlo pero nunca para superficies forestales especialmente protegidas», manifestó la ministra de Medio Ambiente.

Por lo tanto, ha subrayado que «no cabe la especulación para ningún particular» y «no hay incendios para especular» porque «no cabe la especulación con la superficie forestal quemada en España», zanjó.

Fotos

Vídeos