El incendio de la Calderona se estabiliza tras arrasar 1.200 hectáreas de monte

Un bombero del Consorcio Provincial de Castellón, junto a uno de los frentes. / diputación de castellón
Un bombero del Consorcio Provincial de Castellón, junto a uno de los frentes. / diputación de castellón

La zona quemada, que afecta al parque natural, ya no tiene llama y se confía en darlo por controlado hoy

JOAQUÍN BATISTA ALTURA.

Tras dos días de incertidumbre, condiciones meteorológicas adversas y polémica sobre el estado de conservación de la zona, ayer llegaron buenas noticias desde la Sierra Calderona. El incendio que se inició en el término municipal de Gátova el miércoles consiguió estabilizarse durante la tarde de ayer, lo que implica que ya no existen llamas en la superficie afectada, que las primeras estimaciones sitúan en 1.200 hectáreas de terreno forestal. Así lo explicaron fuentes del Centro de Coordinación de Emergencias, que señalaron que los trabajos se centraban al cierre de esta edición en refrescar las zonas calientes del perímetro para evitar rebrotes. Hasta la caída del sol se mantuvieron los medios aéreos, que se incorporarán hoy a primera hora para colaborar con estas tareas, que durante la noche asumieron las brigadas y equipos terrestres.

Las llamas han afectado a tres términos municipales: Gátova, Altura y Segorbe, siendo el de esta última localidad el más dañado. También han llegado al ámbito del parque natural, si bien fuentes del dispositivo de emergencias consideraron que todavía es pronto para valorar si ha habido afección directa al núcleo de mayor valor ecológico.

Como explicó el director general de Emergencias, José María Ángel, dos han sido las claves que permitieron variar la situación. «El cambio del tiempo ha sido el mejor aliado, pero detrás de todo hay una profesionalidad tremenda», remarcó, antes de destacar que «los ciudadanos valencianos podemos estar contentos porque estamos en muy buenas manos». A diferencia de lo sucedido en la jornada previa, con variaciones en la dirección, el viento fue constante, lo que facilitó la organización de los trabajos, y dejó de soplar de poniente, propiciando además un aumento de la humedad que se esperaba que se mantuviera durante la noche.

En cuanto a los medios desplegados, en las tareas de ayer llegaron a participar unos 600 profesionales entre bomberos de los consorcios de Valencia y Castellón, las brigadas de la Generalitat, los militares de la UME, profesionales voluntarios, del Ayuntamiento de Valencia y agentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, entre otros. Desde el aire se coordinó la intervención de una treintena de medios aéreos, con la complejidad que supone.

La previsión es que si no lo impiden las condiciones meteorológicas, el incendio sea controlado hoy, que es el paso previo a la extinción completa, tal y como explicó el diputado responsable del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, Luis Rubio. Durante el día de ayer fueron numerosas las autoridades que se acercaron al Puesto de Mando Avanzado (PMA) situado en Altura para agradecer el trabajo de los medios de extinción, entre ellos el presidente Ximo Puig o la consellera María José Salvador.

Durante la mañana, tal y como explicó Andrés Balfagó, el responsable del dispositivo durante la noche del jueves al viernes, se trabajó especialmente en tres sectores: para evitar que el fuego afectara a la autovía A-23 que une Valencia y Zaragoza -llegó a estar a cien metros-, para que no se extendiera hacia el corazón del parque natural y para que no se produjeran rebrotes y nuevos frentes desde la cola del incendio, esto es, el espacio ya quemado.

La carretera CV-25 se mantuvo cortada todo el día, pues las llamas afectaron a ambos lados de la misma, y en cuanto a desalojos desde el Centro de Coordinación de Emergencias dijeron no tener constancia de ninguno, aunque el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, se refirió a alguna edificación dispersa desalojada por prevención, con no más de diez personas afectadas.

En cuanto a la afección al parque natural, fuentes del dispositivo señalaron por la tarde que la primera estimación hablaba de que un 30% de las hectáreas quemadas era zona protegida. Por la mañana, el secretario autonómico de Medio Ambiente y Cambio Climático, Julià Álvaro, señaló que entonces habían contabilizado 1.287 hectáreas afectadas por las llamas, de las que algo más de mil eran terreno forestal, y de estas, unas 600 correspondían al parque natural, si bien insistió en que eran datos muy provisionales que habría que revisar. Eso sí, no tenían constancia de que las llamas hubieran penetrado en el espacio de mayor valor ecológico.

Pese a la virulencia de las llamas y las difíciles condiciones, el trabajo de los profesionales ha permitido que el fuego no haya llegado a acercarse peligrosamente a los núcleos de población cercanos.

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