El incendio de la Calderona queda controlado tras arrasar 1.289 hectáreas

Evitar rebrotes. Un brigadista refrescando ayer una zona de Altura. / EFE/MIGUEL ÁNGEL POLO
Evitar rebrotes. Un brigadista refrescando ayer una zona de Altura. / EFE/MIGUEL ÁNGEL POLO

Los esfuerzos de los bomberos se centran en refrescar la zona para evitar rebrotes y Puig dice que se declarará extinguido en unos días

DANIEL GUINDO VALENCIA.

Durante la mañana de ayer, el tramo de la carretera CV-25 que une las poblaciones de Gátova y Altura se reabría al tráfico después de que el incendio de la Calderona, al menos en su franja noroeste, estuviese prácticamente controlado y sin llamas. En total, el fuego ha calcinado 1.289 hectáreas, según las primeras estimaciones, un tercio ubicadas en pleno parque natural. Durante la tarde del domingo 2 de julio, el SIAB de Castellón ha anunciado que el incendio ha quedado controlado.

La estampa a ambos lados del sinuoso trazado era desoladora. Un manto grisáceo se extendía desde las cunetas hasta las cimas de las lomas. Pinos calcinados rodeaban las cada vez menos explotaciones agrarias, erigidas como infranqueables cortafuegos. Algún cable eléctrico descolgado y rodeado de conos para alertar a los conductores y las piedras desprendidas obligaban a los primeros usuarios de la vía reabierta a no separar la vista del trazado. Algunos ciclistas, vehículos de vigilancia forestal y bomberos, y propietarios de parcelas afectadas conformaban un goteo constante de tráfico de todoterrenos, furgonetas y bicicletas.

Uno de ellos era Valentín Muñoz, ganadero de la Masía de la Rodana que en la mañana de ayer regresaba para comprobar el estado de sus animales a esta finca del término municipal de Segorbe. «El miércoles a las doce de la noche vino la Guardia Civil y nos dijeron que nos teníamos que ir, dejamos a los animales encerrados y no nos han dejado pasar hasta hoy -por ayer», explicó a LAS PROVINCIAS. Sin embargo, como conocedores del terreno, se las ingeniaron para poder acceder estos días hasta la explotación por caminos. «Teníamos que ponerles de comer y agua», reconoció. La imagen que presentaba ayer el entorno de la masía era aterradora y pone de manifiesto lo cerca que llegaron las llamas, a apenas una decena de metros. «La gente está caliente porque el fuego ha pasado por donde ha querido. Aquí no ha llegado porque está todo trabajado (en referencia a los cultivos que rodean al cercado), no hay mejor cortafuegos que éste», apuntó.

Varios vecinos de Altura, reunidos a las afueras de la localidad, ejemplificaron este enfado. «Lo que queríamos es ayudar porque, al fin y al cabo, esto es nuestro, pero no nos han dejado hacer nada», apuntaron estos residentes, que prefieren mantener el anonimato. «No te dejaban pasar por ningún sitio ni ir a tus parcelas», lamentaron.

Por el contrario, todavía en la mañana de ayer patrullas de la Guardia Civil impedían el acceso a caminos rurales de la localidad de Soneja ya que, según explicaron un par de agentes a este diario, algunos vecinos querían acudir a sus parcelas para ver el estado en el que se encontraban. Sin embargo, a mediodía estaba previsto la reapertura también de estos caminos.

Por su parte, el president Ximo Puig aseguraba también ayer que, si las condiciones meteorológicas seguían siendo favorables, el incendio podría estar controlado en el transcurso del fin de semana. Precisó que todavía quedan cenizas y la posibilidad de algún rebrote, por lo que tardará unos días en declararse como extinguido. Así, las labores de extinción se centraron ayer en refrescar la zona y asegurar el perímetro. El servicio de Emergencias 112, por su parte, califica a última hora de ayer el incendio como activo.

Un total de 150 efectivos terrestres, 25 vehículos y seis medios aéreos trabajaban ayer en la zona para extinguir el incendio, que ha afectado a los términos municipales de Gátova, Segorbe, Altura y Soneja. Entre ellos se encontraba una brigada de Divalterra, que estaba próxima al punto de origen del incendio vigilando para que no hubiese ningún rebrote. También pusieron el acento en cómo las llamas habían rodeado a los campos de cultivo y que éstos sirven como barreras naturales contra el avance del fuego.

Por su parte, el director del Puesto de Mando Avanzado, Raúl Gil, informó que el aumento de la humedad de la noche había tenido una repercusión positiva para el desarrollo de los trabajos.

La Unidad Militar de Emergencia anunciaba a última hora de la tarde que se retiraba de la zona.

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