Ni gota de agua en tiempo de lluvia

El embalse de Contreras está al 10% de su capacidad. / J. Monzó
El embalse de Contreras está al 10% de su capacidad. / J. Monzó

La Comunitat acumula menos de un cuarto de las precipitaciones habituales en otoño | Las cuencas del Júcar y del Segura son las que más déficit hídrico presentan de España y el abastecimiento urbano ya se ve amenazado

Daniel Guindo
DANIEL GUINDOValencia

Los efectos de la sequía ya se empiezan a notar hasta en la ciudad de Valencia y su área metropolitana donde, como avanzó LAS PROVINCIAS el jueves, ya se están registrando quejas por el sabor a tierra del agua potable. Y la situación no hace más que empeorar ante la falta de precipitaciones. De hecho, desde el arranque del año hidrológico el pasado 1 de octubre, la Comunitat ha registrado apenas un cuarto de las precipitaciones que vienen siendo habituales en esta época, una de las más lluviosas del año y de la que se nutren en gran medida los acuíferos y pantanos valencianos.

Así lo pone de manifiesto el último informe de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que alerta del brusco descenso de lluvias registrado durante este otoño en todo el país, desplome que ha tenido una especial incidencia en el litoral valenciano. En concreto, apunta Aemet, el valor medio nacional de las precipitaciones acumuladas desde el pasado 1 de octubre hasta el 7 de noviembre representa un 53% menos que el valor normal correspondiente a este periodo. En el caso de la Comunitat, las precipitaciones no llegan a alcanzar el 25% del valor normal medio obtenido en el periodo comprendido entre 1981 y 2010.

Esta falta de lluvias viene a agravar la situación de sequía que ya tiene en jaque a los embalses y acuíferos valencianos. En concreto, las cuencas del Júcar y del Segura son las que menos recursos hídricos presentan de toda España, con el 25,1 y el 13,3% de su capacidad respectivamente.

Así, según el último parte del estado de los embalses de la Confederación Hidrográfica del Júcar, la mayoritaria en la Comunitat, los pantanos apenas cuentan con 840 hectómetros cúbicos de agua almacenada. Hace sólo seis meses, los pantanos de la cuenca valenciana contaban con más de 1.300 hectómetros, por lo que en medio año las reservas se han desplomado cerca de un 37% por lo que, a este ritmo, en un año los embalses de la cuenca se quedaría sin recursos.

Regantes exigen infraestructuras y que las desalinizadoras aumenten su producción

Miembros de las comunidades de agricultores de Alicante y del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura acudieron ayer a una asamblea informativa en la localidad murciana de Cartagena en la que se puso de manifiesto que la problemática hídrica que está sufriendo esta zona «no se debe solamente a la falta de agua, sino de infraestructuras», y exigieron soluciones ante la «falta de resolución del Gobierno». En este sentido, los agricultores recordaron que, con menos del 2% del agua embalsada actualmente en España «se solucionaban los problemas hídricos» de esta cuenca. Asimismo, los regantes propusieron aumentar el aporte de agua desalinizada finalizando urgentemente la acometida eléctrica de la planta de Torrevieja e incrementando su capacidad a 120 hectómetros cúbicos. Sin embargo, desde el Gobierno ya anunciaron que esta desalinizadora no está a pleno rendimiento hasta el mes de abril.

En el caso de la provincia de Valencia, y como ya avanzó este periódico, están pendientes de ejecución obras hídricas por valor de más de 200 millones de euros. Entre ellas, la presa de Vilamarxant, una petición ya casi histórica de los valencianos. Sobre esta actuación, el presidente de los regantes del Camp del Túria, Benjamín Aparicio, resaltó que este embalse es de especial importancia para el sector agrícola porque permitiría recoger parte de la lluvia que cae cerca de la costa.

Otra de las obras pendientes, según un informe de la Cámara de Contratistas, es la actuación para reforzar el actual canal abierto de suministro de agua bruta a las potabilizadoras de El Realón y La Presa. Se hacen necesarias, de esta forma, nuevas infraestructuras que conecten las presas de regulación y las tomas de inicio de captación hasta las potabilizadoras de Valencia. Entre estas actuaciones, se encuentra una tubería de alimentación exclusiva para el abastecimiento desde la presa de Tous hasta la potabilizadora de El Realón. A ello se une la construcción de una balsa de agua bruta de 200.000 metros cúbicos a partir del punto kilométrico 31 del Canal Júcar-Turia e intubación cerrada hasta la potabilizadora de El Realón.

A nivel nacional, los embalses también han alcanzado esta semana su nivel más bajo en los últimos 22 años con el 37,3% de su capacidad total, situación agravada por el descenso de lluvias en el octubre más seco del siglo XXI. Ante esta situación, la propia ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, insinuó que abastecer el consumo humano y los regadíos, simultáneamente y con los recursos actuales, ya no es posible. Desde el Gobierno, a mediados de octubre, sólo garantizaban el suministro hasta final de año si persistía la falta de precipitaciones.

Por su parte, el presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura, Lucas Jiménez, aseguró que el panorama para la Comunitat a medio y corto plazo es «aterrador» ante el cuarto año de sequía y la falta de precipitaciones. Por ello sostiene que, si no llueve en lo que queda de otoño y en invierno, «podrá haber restricciones» para consumo humano «a partir de febrero». «Estoy preocupado», reconoció Jiménez, «como nunca lo he estado en los últimos 26 años».

Y las previsiones tampoco invitan al optimismo. Un clima cálido y con lluvias escasas es lo que marca para la Comunitat la predicción trimestral publicada por Aemet para este mes, diciembre y enero. Para los próximos tres meses se espera, por tanto, de nuevo continuidad de la sequía. En concreto, los expertos detectan un 60% de probabilidad de que el trimestre invernal sea seco.

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